martes, 30 de septiembre de 2008

Puesta al día

Hoy llueve. La verdad es que estoy un poco hasta las narices del tiempo. Llueve, hace frío y a las 19:00 ya se hace de noche. Si es que así no se puede hacer nada.

Ya hacía que no escribía. Y es que desde el post anterior no he sacado ni un momento. El finde pasado vinieron Vir y Nacho a visitarme. Los pobres venían agotados, aunque contentos, de haber dado vueltas por Europa visitando a unos cuantos amigos que tienen por Alemania y los Países Bajos.

Nos lo pasamos muy bien y Vir no sólo consiguió beber cerveza típica alemana y comprar salchichas para su familia como se había propuesto, sino que también pudo probar los Brezel, la Kartoffelnsalat, el Currywurst y creo que alguna cosa más.

El sábado continuaron con su viaje y yo me fui con unos amigos a Steinhunder Meer, que es un gran lago interior que pilla cerca de aquí. Nos hizo un día fabuloso y por primera vez pude tomar un bocadillo de anguila ahumada, que nunca la había probado. Es algo más suave que el salmón ahumado, aunque más pesada para el estómago.

El domingo quedé con gente del coro, que me invitaron a tomar Zwiebelkuchen, es decir, pastel de cebolla, que es típico alemán. La verdad es que está bastante bueno. Yo llevé una tortilla española que les gustó mucho. Me dijeron que también la hacen ellos aquí. Si es que es normal que importen este tipo de cosas :) De todas formas aún no han descubierto por aquí el lomo, el salchichón y el chorizo; aunque casi mejor, no sea que se nos vayan a agotar las existencias en España.

Esta semana pasada me la he pasado currando a tope para terminar un artículo que entregué ayer. Entre tanto, el miércoles tuvimos excursión los de la uni. Fuimos a un pueblo desde donde se puede ir en vagoneta. Menuda paliza nos pegamos. Menos mal que la vuelta era un poco cuesta abajo.


Después del trayecto de ida llegamos a una zona donde había una casa. Allí se podían coger unas cuantas bicicletas de lo más raro. Desde la típica antigua con una rueda grande donde van los pedales y otra rueda pequeña, hasta una bicicleta en la que había que pedalear hacia atrás y para girar a la izquierda había que mover el manillar hacia la derecha y viceversa. Vamos, imposible.

Además, comimos de barbacoa e hicimos tiro con arco, donde me gané un silbato que hace el sonido de un tren, aunque bueno, partía con ventaja.

Finalmente, este finde he ido a ver a Paco a La Haya. Está más moderado, hecho todo un señor, aunque conmigo coge confianza :) Así que estuvimos viendo algunas de las ciudades más importantes de Holanda, en concreto Utrecht, Rotterdam, Delft y la Haya. Además nos hizo un tiempo fabuloso, no como aquí en Hannover, que no para de llover :p El estilo de las ciudades es muy bonito, con casas antiguas y canales. De todas formas, de toda la visita a Holanda me quedo con la compañia.

martes, 16 de septiembre de 2008

Casualidades de la vida

Hace un par de días hablaba por teléfono con un buen amigo. Entre lo mucho que nos contamos se me quedó una frase que me dijo:

"Cada vez estoy más convencido de que la vida es al fin y al cabo que un cúmulo de casualidades."

La verdad es que le he estado dando vueltas y no le falta nada de razón, empezando por que ya el hecho de nacer es una de las mayores casualidades de nuestra vida.

Otras casualidades me vienen a la memoria. Una vez pasó que estábamos en clase del colegio esperando al profesor y había unos compañeros jugando a pasarse un monigote que habían hecho con un trapo viejo. Yo estaba con otros amigos hablando sobre cosas de dibujo y le pedí a Jara que se acercara para comentarle una duda. Tres segundos después de que se levantase de su sitio el monigote impactó contra el florescente y éste se hizo añicos sobre la mesa de mi amigo. A Jara no se le olvidará nunca que justo en aquel momento le llamase, y a mí tampoco.

También conocemos a la gente por casualidad. Y si no, qué me decís los de la universidad. Siempre recuerdo aquella primera noche con agrado. A ver, me explico para los que no lo sepan y que no haya malentendidos.

Hace ya nueve años... casi na... fui yo una tarde a la uni para confirmar que era al día siguiente cuando teníamos que hacer la matrícula de primero. El conserje me dijo que sí, y me dijo también que había ya unos cuantos haciendo cola desde las 15:00. Yo pensé: "esta gente de teleco está zumbada"... y ahora sé que tenía razón :p El caso es que Chemita como un machote se fue con un cuaderno y un boli a media tarde y se sentó en las escaleras de entrada al Edificio A con una única convicción: "aquí yo elijo el grupo que me da la gana por mis narices".

Así que me quedé allí a hacer cola y fue entonces cuando conocí a muchos de los mejores amigos de la carrera. La verdad es que esto que puede verse como una casualidad, pero quizás no tanto. Porque al final uno se acaba juntando con las personas que mejor conecta y, probablemente, aquel interés por empezar bien la carrera sea un rasgo distintivo de las personas con las que mejor conecto yo.

De todas formas, no cabe duda que la casualidad está ahí. Yo podría haber ido a preguntar el día anterior o antes de comer y no les habría conocido. No les habría conocido entonces, pero ¿les habría conocido quizás después?

Otro ejemplo que me parece que ilustra bastante bien todo esto es el de mis primeros días en Minneapolis. Los que hayáis leído el blog desde el principio sabréis que me pasé una semana durísima buscando alojamiento y no conseguía encontrar nada. Debí mirar del orden de 50 viviendas donde en la mayoría de los casos me decían que sólo para tres meses no alquilaban. Y fue cuando más desesperado estaba cuando vi un anuncio de Jason en craigslist. Le escribí y fui a ver la casa, y al día siguiente me dijo que sí podía ir a vivir con él.

La historia tiene su encanto, pero poniéndose a reflexionar un poco se pueden sacar importantes conclusiones. En primer lugar no cabe duda de que conocer a Jason, una persona con un sentido social inigualable, fue por pura casualidad. Si hubiese encontrado casa antes claramente no le habría conocido. De todas formas, esto se puede leer de otra forma porque, ¿por qué no acepté yo ninguna de las otras ofertas que me dieron? Unas por caras, otras por cutres, pero al final probablemente porque no había encontrado a una persona adecuada. De hecho, un tiempo después hablando con Jason me decía: "el anuncio de craigslist lo puse pensando en qué mensaje me convencería a mí si fuese yo el que buscaba casa". Y esto me pareció igual de simple que maravilloso. De esa forma pudo conseguir una respuesta de una persona que era como él deseaba, a la vez que evitar que personas que no cuadraban con su forma de ser, ya que esas no responderían a su llamada.

Al final, sí que es cierto que muchas de las cosas que nos ocurren pasan por casualidad. Pero también creo que entre las personas hay una especie de fuerza que hace que al final muchas casualidades sean en realidad altamente probables.

domingo, 14 de septiembre de 2008

El Adagio de Albinoni

Aquella noche miles de personas volvían a casa después del trabajo. Miles de personas pasaron por los subterráneos del metro de Plaza de Castilla para coger su siguiente tren. Y todas ellas pudieron oír el Adagio de Albinoni. Sin embargo, sólo una se paró a escuchar.

Se quedó apoyada en la pared contemplando la sensibilidad con la que el violinista iba enlazando una nota detrás de otra. La técnica no era perfecta. Pero, ¿qué importaba? Lo importante era el sentimiento, capaz de transportarte a un mundo de fantasía.

La gente seguía pasando enfrascada en sus pensamientos sin darse cuenta de que en aquel momento, en aquel lugar, el tiempo se había detenido.

Al terminar la obra se oyeron unos aplausos que retumbaron en los subterráneos, pero que sólo dos personas de las allí presentes comprendieron. A continuación unas monedas cayeron en la funda del violín y una sonrisa sincera se reflejó en el rostro del artista. Después, todo volvió a ser como antes.

Aquella noche miles de personas tuvieron la oportunidad de ser felices, pero sólo una la aprovechó.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Don´t worry, be happy

Ayer estaba un poco pachucho y hoy me he pasado el día en la cama durmiendo. Tengo la tripa un poco mal desde que llegué aquí. No sé si es la comida del comedor, el agua los huevos o qué leches.

Esta tarde me ha subido un poco la fiebre y he ido al médico. Ha entendido todo y me ha dicho que se lo he explicado muy bien en alemán :) Él ha achacado todo a la comida pero también al estrés.

Después he ido en metro a una farmacia de guardia a comprar lo que me ha recetado. A la vuelta había una chica bastante guapa en el andén y he pensado: "Seguro que se sienta conmigo". Al entrar en el vagón he avanzado un poco para ver si estaba en lo cierto, y ella ha ido a sentarse justo enfrente. No sé por qué, pero hay veces que sé cosas que no tienen explicación racional alguna.

El caso es que no le he dicho nada porque yo estaba en mis cosas y además ella era muy joven. Aun así, todo esto me ha venido bien para pensar un poco y darme cuenta de que, como decís algunos en vuestros comentarios, tengo que tomarme la vida de forma un poco más relajada. No es que no lo sepa, pero a veces me cuesta.

Así que primero a recuperarse y después buscaré dónde se baila salsa por aquí, que ya tengo mono.

Ahora a dormir, que sé que mañana volverá a brillar el sol.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¡Felicidades!

Hoy es un día grande para alguien muy grande que ha dejado de ser pequeño.

¡Que lo disfrutes!

martes, 9 de septiembre de 2008

El blog

La verdad es que le estoy cogiendo gusto a esto de escribir en el blog. No sólo sirve para estar en contacto con la gente e informarles de cómo te va, sino que también te permite reflexionar sobre las cosas. Además, no obligas a nadie a leerlo y sabes que el que lo haga lo hace porque de verdad le interesa saber de ti.

El blog tiene también la extraordinaria propiedad de que te permite responder a preguntas que no te han hecho, algunas de las cuales estaría bien que nos hiciéramos de vez en cuando. Aunque en esta sociedad en la que vivimos al final nos quedamos muchas veces en lo superfluo. Así, me gusta observar que en general es en los temas más trascendentales donde más comentarios habéis hecho, y no en aquellos meramente anecdóticos. En cualquier caso, muchas gracias por vuestros comentarios.

Pero el blog puede ser mucho más. Detrás de una entrada interesante o una bella frase puede esconderse una verdad latente. Muchos se quedarán encantados y alagarán la belleza del texto. Sin embargo en los ojos de otra persona esas palabras pueden cobrar todo el sentido. Ésto no es sólo grandioso porque eres capaz de leer la esencia del mensaje, sino también porque sabes que es algo dirigido a ti, que a muchos pasará desapercibido.

Por ejemplo, me llama la atención que nadie haya comentado algo sobre el post que escribí titulado "¿Cómo estás?". Espero que ahora que os doy un toque de atención podáis captar las sutilezas de la entrada.

Por cierto, hoy ha salido un día precioso en Hannover, aunque no me sorprende. Ya era hora.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Detalles

Un gesto, unas palabras de apoyo o simplemente una mirada de complicidad son algunas de esas pequeñas cosas que en realidad constituyen lo más grande del ser humano.

Con palabras hablamos todos; el idioma lo tenemos bien aprendido. Pero bien sabemos que hay cosas que no se pueden decir con palabras. ¿Cómo vas a convencer a tu abuela de que de verdad no tienes más hambre si no acompañas tus palabras con una sonrisa y un beso? Puedes intentarlo y a lo mejor te deja por pesado, pero no por eso vas a conseguir que se convenza.

Esto me recuerda también a una frase de Jara que tengo siempre grabada, y me hizo mucha gracia entonces y también ahora: "Aprobar estudiando, eso lo hace cualquiera; lo que de verdad tiene mérito es aprobar sin estudiar". En este caso sería: "Con palabras se puede decir todo; lo que tiene mérito es transmitir lo que realmente quieres decir". Lo que pasa al final es que a veces nos creemos que los demás deben entender y aceptar inexorablemente lo que decimos, y otras expresamos sin darnos cuenta cosas que probablemente no queríamos transmitir.

Esta semana ha sido una semana especialmente rica en detalles. Por ejemplo, justo después de haber comentado en el post sobre los coros que me gustaban mucho Bach y Villa-Lobos, apareción el miércoles la directora del coro con el "Ave María" de Villa-Lobos, que es una obra que me encanta. Casualidad o no, ese detalle me alegró.

Otro día me contaba Guillermo preocupado que el profesor (en realidad es el catedrático, pero aquí se dice "Professor") había ido por su despacho buscando otro chico del departamento. A lo que él le preguntó si quizás lo que quería era abrir una cuenta nueva d ordenador. El profesor, sabiendo que él es también admimistrador, le dijo que sí, que era eso lo que quería, y siguió buscando al otro chico. Así que estuve hablando con Guillermo un rato y le dije que no se preocupara. No todos damos la misma importancia a los detalles, y seguramete no lo hizo a mala idea. Eso no quita que fastidie si te ocurre, aunque también hay que saber ser práctico y darle a cada cosa la importancia justa. Total, menos trabajo para él si no tiene que crear la cuenta.

Este ejemplo concreto puede deberse también en parte al choque entre la cultura alemana y la española. Aunque a grandes rasgos son muy parecidas, en estas pequeñas cosas difieren. Que me corrijan mis amigos alemanes si no es cierto. Yo todavía no me he adapatado al tema de las comidas. He estado yendo a comer un tiempo con Markus, que es muy majo, porque le gusta comer más tarde y relajadamente. Sin embargo, el otro día pensé que debía también ir a comer con los demás de vez en cuando. Y pasó lo de siempre: que por mucho que me esfuerce acaban todos de comer antes que yo (Guillermo me dijo que a él le pasaba lo mismo al principio). Puedo entender perfectamente que me esperen, porque eso entra dentro de las normas de cortesía alemana. Sin embargo, que lo entienda no quiere decir que como español me parezca correcto. Para el primer día que comes con ellos, que no te conocen, me parece una actitud correcta. Pero después, que ya saben que no puedes comer en 3'27", el planteamiento cambia y las opciones razonables que se me antojan son las siguientes:

1) Tomarse la comida más relajada. Si van a esperar en cualquier caso hasta que acabe yo pueden aprovechar para disfrutar más de los alimentos.
2) Irse cuando terminen si tienen que trabajar, o simplemente si no quieren perder el tiempo allí. Puedo entenderlo perfectamente y no me molesta.
3) Quedarse hablando un rato después de la comida para hacer algo de sobremesa hasta que consideren que deben volver al trabajo.
...pero en ningún caso esperar como momias hasta que se dé la señal que permita levantarse de la mesa. No me parece cortés sino todo lo contrario, aunque no les culpo porque entiendo que las constumbres sean distintas.

El último ejemplo tuvo lugar en el supermercado. Allí vi el otro día a una chica bastante guapa, lo cual es una cosa que siempre agrada, para qué lo vamos a negar. Pues la susodicha se acercó a coger una coliflor y en vez de echarla en el carro se puso primero a quitarle de forma disimulada (y sin saber que yo me entero de todo :) todos los trozos de hojas verdes, que no se comen. Qué pena, qué forma más tonta de perder todo el encanto. Si le faltase el dinero... pero no creo que esos trozos supongan más que unos céntimos de euro al pesar la coliflor. Lo mismo me pasa con el tabaco. Que un chico fume no me parece bien por él, pero ver a una chica fumar me hace perder todo el interés. Y sin embargo, fumar, que es algo elegido voluntariamente, está socialmente aceptado, mientras que si te pica la nariz, una necesidad inevitable, no es cortés rascarse delante de la gente.

Quiero aprovechar este post también para darle las gracias a Dani. Me pidió que le sacase una canción para tocársela con el piano a Lourdes. Muy romántico. Cuando la tuve lista, en lugar de enviarle un mail, imprimí la partitura, me fui a correos y se la envié dentro de un sobre con una dedicatoria. Sé que Dani aprecia los detalles, y me lo agradeció enormemente. Así que muchas gracias Dani, porque también se agradece mucho ver que los demás aprecian esas pequeñas cosas.

Al final, yo creo que se aprecia a la gente en gran parte por sus detalles, aunque esta valoración la hagamos a menudo de forma inconsciente. Pero es que los detalles demuestran muchas veces también el apoyo y el cariño hacia las otras personas. No os privéis de ser detallistas.

Aún así, no toméis todo lo que digo muy en serio. No son más que detalles.

viernes, 5 de septiembre de 2008

¿Cómo estás?

Me preguntan cómo me siento...
- "Lo siento, no lo puedo explicar".

lunes, 1 de septiembre de 2008

De coro a coro y tiro porque me toca

Ya me he apuntado a un coro para variar. Si sigo así voy a acabar conociendo los coros de todo el mundo :)

He visto que no he contado nada del coro de Minneapolis en el blog, así que aprovecho. La Universidad de Minnesota tiene 4 coros. El coro mixto, el de hombres, el de mujeres y el góspel. Pregunté y me dijeron que había sitio en el coro de hombres, así que allí que fui. Y la verdad es que el coro sonaba tremendo (casi como el de Madrid :). Los directores son doctores en dirección coral y, aunque había gente que no sabía mucho de música, conseguían que saliese un sonido muy bonito. También ayuda el hecho de que éramos como 40.

La ventaja de estar en un coro en EEUU, o por lo menos en este caso, es que allí el coro es un emblema de la Universidad y está presente en un montón de actos oficiales. Así que con eso de ser del coro nos llevaron a un partido de fútbol americano (eso sí que lo he comentado antes en el blog), le cantamos a Dominick Argento en su 80 cumpleaños, y participamos en la cena de Navidad de la U of M, y en el concierto de Navidad. Todo una experiencia.

Lo que más rabia me dio de haberme tenido que volver a Madrid es que justo entonces habíamos empezado a ensayar Carmina Burana !!!! Qué pena. Hablando con los del coro me dijeron que lo representaron como por abril o así y que salió muy bonito. Jo. Os dejo mis dos partes favoritas de Carmina Burana: "Ave Formosissima" y "O Fortuna". Para el que no lo sepa, Carmina Burana empieza con "O Fortuna" y el final enlaza "Ave Formosissima" con "O Fortuna" nuevamente, lo cual me parece impresionante:

"Ave Formosissima y O Fortuna (Carmina Burana)" - Carl Orff

Volviendo al mundo real, aquí en Hannover he ido ya a un par de ensayos del coro y la verdad es que suena bien y la gente es muy maja. Además, el primer día me llevé una grata sorpresa. No sabía lo que cantaban y una de las canciones nuevas es "You are the new day" - John David que cantan The King's Singers, y que siempre he pensado que podíamos cantar en el coro de Madrid.

Por otra parte, les ha extrañado a muchos que me haya apuntado y me han preguntado por qué, y por qué precisamente a ese coro. Bueno, yo busqué por internet un coro que estuviese por el barrio y de entre los que había ese me pareció bien. Lo que no sabía es que los ensayos son justo en el edificio de enfrente, así que me pilla incluso más cerca que la uni. Además, después del ensayo se quedan por el barrio cenando en un bar (así que a ver si tomamos nota :p)

Por cierto, mantengo el compromiso de tener mi primera obra para coro lista para cuando vuelva a Madrid.

Hoy ha empezado el ramadán

Hoy a empezado el ramadán y como buen musulmán Abdel se ha tirado el día sin comer. El ayuno hay que hacerlo desde la salida hasta la puesta del sol, así que lleva desde las 4:00 y aún le queda hasta las 20:15.

Si lo que yo digo, todo es cuestión de voluntad.

De todas formas, estoy pensando que debe haber alguna otra regla para indicar las horas de ayuno, porque teniendo en cuenta que cada año se adelanta 11 días el comienzo del ramadán habrá algún momento que pille en pleno verano. Así que o hay otra regla o no habrá musulmanes en ese momento en el círculo polar.