Ahora no recuerdo ningún ejemplo concreto, pero ya me ha pasado varias veces que se me ha ocurrido alguna idea "interesante" y que algún tiempo después de contarla otra persona me viene con esa misma idea. Si que recuerdo a mi madre decirme: "Sabes eso que me decías de cómo solucionar el problema. Pues hoy en el trabajo me han dicho lo mismo".
Evidentemente son cosas que se le puede ocurrir a todo el mundo, pero resulta cuanto menos sospechoso volver a escuchar algo que has comentado hace poco tiempo. Y es que claro, teniendo en cuenta que al final Madrid no deja de ser un pueblo grande donde la información puede pasar de unos a otros rápidamente, tampoco me extraña que, existiendo un tema de actualidad sobre el que hablar, cualquier comentario interesante se extienda rápidamente entre la población. Y quizás así llegue a alguien que pueda tomar medidas al respecto.
Así que me gusta hablar de lo que está bien y también de aquello que se puede mejorar. En España, por ejemplo, tenemos la mala costumbre de justificar con los demás lo que hacemos mal: "Como todo el mundo pasa, yo tengo el derecho a hacerlo mal también". Es algo que me saca de quicio y que, por ejemplo, en Alemania no ocurre. Suelo poner el ejemplo del reciclaje. Allí todo el mundo separa porque es mejor, y nadie se plantea si los demás lo hacen o si lo que se recoge al final se acaba realmente reciclando. Es simplemente una cuestión moral de cada persona y cada uno pone su granito de arena. Por el contrario, aquí "como nadie recicla, no sirve para nada reciclar". Y al final no se hace. Yo me pregunto a veces lo mucho que mejoraría el país si todos "en equipo" colaboráramos en cosas tan sencillas y que suponen tan poco esfuerzo individual. Trataré este tema más adelante. Pero para el post actual me quedo con que ayer mis amigos me dijeron: "Fíjate, en las papeleras han puesto dos compartimentos para separar los envases".
¿A quién se le ocurrió primero la idea? No lo sé, pero el caso es que llegó a quien tenía que llegar.
Y, aunque nunca lo sabré a ciencia cierta, me gustaría que mis modestas opiniones sirvieran para hacer un poco mejor el mundo en el que vivimos.
domingo, 21 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
El curro
Hay bastante paro en España. De eso no cabe duda. Y tengo unos cuantos amigos que están buscando trabajo. Pero el tema es que tengo otros muchos amigos que se pasan horas y horas en la empresa, que entran a las 8:00 y salen a las 22:00 si hay suerte. Así que la situación resulta cuanto menos ridícula.
Llamas a unos el fin de semana y te dicen que no pueden quedar. Es normal. El finde que por casualidad no tienen que trabajar están agotados, así que no los ves nunca. Y cuando acaban quedando contigo no son capaces de mantener una conversación normal. Así que me pregunto: ¿Cuánto rendirán durante las 14 horas que se pasan en la empresa? ¿Y no sería mejor que dedicasen dos de esas horas a dormir para así llegar a un total de 8 todos los días? ¿Y no se preguntan estas cosas las empresas?
Bien es cierto que hay momentos en los que existe un pico de trabajo y hay que esforzarse al máximo para terminar algo urgente. Es algo normal. Se trabaja algunos días más y se sale adelante. Lo que pasa es que algunas empresas tienen la mala constumbre de encadenar picos y más picos de trabajo. Y si hay tanto trabajo, ¿no será que falta gente? Pero claro, lo de alargar los horarios indefinidamente es algo que se les consiente a las empresas, las cuales no tienen ningún reparo en que sus trabajadores echen más horas de la cuenta.
Yo entiendo que las empresas quieran conseguir el máximo dinero. Aunque personalmente creo que lo que deberían tratar de hacer es ganar un dinero razonable y cuidar más a sus empleados, a sus clientes, al medio ambiente,..., pero este es otro tema del que puede que hable otro día. El caso es que puestos en la mente de la empresa, que quiere obtener el mayor beneficio posible, no tengo nada claro que maximizar el tiempo de trabajo de los empleados maximice las ganancias. Por una parte, con una jornada laboral tan larga es imposible que una persona mantenga un rendimiento del 100% en una actividad que requiera un esfuerzo mental, que es la situación de la mayor parte de mis amigos. Además, el cerebro tiene que descansar, lo quieran las empresas o no, y al encadenar ese ritmo de trabajo durante varias semanas el rendimiento irá cada vez a menos. Tampoco hay que olvidar que tanto trabajo genera estrés, malas relaciones entre los compañeros y falta de motivación, sin contar que mucha gente se siente explotada por ello. ¿Se puede pensar entonces que incrementar el horario de los empleados va en favor del crecimiento de la empresa? Yo creo que no.
Por otra parte, no se qué medidas concretas se están tomando para solucionar la situación actual de paro. Evidentemente no es un tema fácil por la crisis mundial y por haber consentido que llegase a existir un gran número de contratos temporales y contratos basura. Sin embargo, en ningún momento he oído que se plantee la posibilidad de hacer que las empresas cumplan con su contrato con el trabajador y no le hagan trabajar más de lo que debe.
Alguno pensará que esta medida no lleva a ninguna parte, porque eso haría quebrar a muchas empresas. Bueno, en primer lugar es lo justo, ya que es por lo que se ha firmado, les guste a las empresas o no. Y, por otra parte, ni mucho menos estoy diciendo que los empleados no trabajen. De hecho, la idea es "reducir" las horas para que en el tiempo de trabajo la gente rinda al máximo, estando más descansada, contenta y motivada y, probablemente, esto mejoraría los beneficios de la empresa.
Y así, también podría quedar con mis amigos el fin de semana.
Llamas a unos el fin de semana y te dicen que no pueden quedar. Es normal. El finde que por casualidad no tienen que trabajar están agotados, así que no los ves nunca. Y cuando acaban quedando contigo no son capaces de mantener una conversación normal. Así que me pregunto: ¿Cuánto rendirán durante las 14 horas que se pasan en la empresa? ¿Y no sería mejor que dedicasen dos de esas horas a dormir para así llegar a un total de 8 todos los días? ¿Y no se preguntan estas cosas las empresas?
Bien es cierto que hay momentos en los que existe un pico de trabajo y hay que esforzarse al máximo para terminar algo urgente. Es algo normal. Se trabaja algunos días más y se sale adelante. Lo que pasa es que algunas empresas tienen la mala constumbre de encadenar picos y más picos de trabajo. Y si hay tanto trabajo, ¿no será que falta gente? Pero claro, lo de alargar los horarios indefinidamente es algo que se les consiente a las empresas, las cuales no tienen ningún reparo en que sus trabajadores echen más horas de la cuenta.
Yo entiendo que las empresas quieran conseguir el máximo dinero. Aunque personalmente creo que lo que deberían tratar de hacer es ganar un dinero razonable y cuidar más a sus empleados, a sus clientes, al medio ambiente,..., pero este es otro tema del que puede que hable otro día. El caso es que puestos en la mente de la empresa, que quiere obtener el mayor beneficio posible, no tengo nada claro que maximizar el tiempo de trabajo de los empleados maximice las ganancias. Por una parte, con una jornada laboral tan larga es imposible que una persona mantenga un rendimiento del 100% en una actividad que requiera un esfuerzo mental, que es la situación de la mayor parte de mis amigos. Además, el cerebro tiene que descansar, lo quieran las empresas o no, y al encadenar ese ritmo de trabajo durante varias semanas el rendimiento irá cada vez a menos. Tampoco hay que olvidar que tanto trabajo genera estrés, malas relaciones entre los compañeros y falta de motivación, sin contar que mucha gente se siente explotada por ello. ¿Se puede pensar entonces que incrementar el horario de los empleados va en favor del crecimiento de la empresa? Yo creo que no.
Por otra parte, no se qué medidas concretas se están tomando para solucionar la situación actual de paro. Evidentemente no es un tema fácil por la crisis mundial y por haber consentido que llegase a existir un gran número de contratos temporales y contratos basura. Sin embargo, en ningún momento he oído que se plantee la posibilidad de hacer que las empresas cumplan con su contrato con el trabajador y no le hagan trabajar más de lo que debe.
Alguno pensará que esta medida no lleva a ninguna parte, porque eso haría quebrar a muchas empresas. Bueno, en primer lugar es lo justo, ya que es por lo que se ha firmado, les guste a las empresas o no. Y, por otra parte, ni mucho menos estoy diciendo que los empleados no trabajen. De hecho, la idea es "reducir" las horas para que en el tiempo de trabajo la gente rinda al máximo, estando más descansada, contenta y motivada y, probablemente, esto mejoraría los beneficios de la empresa.
Y así, también podría quedar con mis amigos el fin de semana.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Así es la vida
Hoy estaba esperando el autobús para volver a casa después de la clase de la Escuela Oficial de Idiomas y ha llegado un autobús de otra línea antes que el mío, así que me he quedado con solo con otro chico en la parada. No me había fijado en él, y dos o tres minutos después de estar allí los dos se me ha acercado para pedirme un euro para el autobús.
Me ha parecido extraño porque los que piden no actúan así, sino que van directamente pidiendo utilizando para ello algún tipo de amenaza o chantaje emocional. Yo soy reacio a dar dinero porque así se favorece que sigan haciéndolo en lugar de ir a un sitio donde les puedan orientar. Es mejor dar donativos a este tipo de sitios y así asegurarse de que se va a usar para bien y no se lo van a gastar en drogas o alcohol. Por cierto, ahora les falta ropa en las parroquias y ONGs para ayudar a esta gente, así que si tenéis algo que no os pongáis, ya sabéis.
Pero a este chaval no le he visto malas intenciones y le he preguntado que dónde iba. Me ha señalado una parada en la línea del autobús y le he dicho que tenía que coger el autobús al otro lado de la calle, a lo cual se ha vuelto a girar y me ha señalado otra parada distinta de otra línea. Y me he fijado que además de completamente desorientado estaba sucio y aterecido de frío. Parece ser que llevaba sobreviviendo un par de semanas en Madrid.
Así que se me ha ocurrido acercarme a la parroquia del colegio a ver si me podían decir dónde le podían ayudar. Estaba Chema, que los que le conocéis sabéis que es un bendito. He estado hablando con él y con un chico y una chica muy majos que estaban por allí. Nos ha dicho que a esas horas no hay ya nada, que Cáritas está abierto sólo hasta media tarde, pero que podía volver mañana. Nos ha dado también algo de dinero para comprarle algo de cenar y le hemos cogido una habitación para esta noche en un hostal.
He notado que me ha mirado un par de veces, una en la parroquia y luego cuando le hemos comprado algo de comer, como diciendo: "¿Por qué éste me ayuda si no me ha ayudado nadie?". Es curioso. Espero que mañana se acerque a Cáritas como le hemos dicho y que pueda de algún modo salir adelante, en lugar de morir en la calle o meterse en algún negocio oscuro, que es a lo que estaba abocado.
Muchas veces no sabemos lo que tenemos. No nos conformamos y sólo deseamos tener más y más. Y sin embargo hay demasiada gente en el mundo que no puede optar a eso que nos parece insuficiente. Este mundo no es justo y esto es sólo una prueba más.
Me ha parecido extraño porque los que piden no actúan así, sino que van directamente pidiendo utilizando para ello algún tipo de amenaza o chantaje emocional. Yo soy reacio a dar dinero porque así se favorece que sigan haciéndolo en lugar de ir a un sitio donde les puedan orientar. Es mejor dar donativos a este tipo de sitios y así asegurarse de que se va a usar para bien y no se lo van a gastar en drogas o alcohol. Por cierto, ahora les falta ropa en las parroquias y ONGs para ayudar a esta gente, así que si tenéis algo que no os pongáis, ya sabéis.
Pero a este chaval no le he visto malas intenciones y le he preguntado que dónde iba. Me ha señalado una parada en la línea del autobús y le he dicho que tenía que coger el autobús al otro lado de la calle, a lo cual se ha vuelto a girar y me ha señalado otra parada distinta de otra línea. Y me he fijado que además de completamente desorientado estaba sucio y aterecido de frío. Parece ser que llevaba sobreviviendo un par de semanas en Madrid.
Así que se me ha ocurrido acercarme a la parroquia del colegio a ver si me podían decir dónde le podían ayudar. Estaba Chema, que los que le conocéis sabéis que es un bendito. He estado hablando con él y con un chico y una chica muy majos que estaban por allí. Nos ha dicho que a esas horas no hay ya nada, que Cáritas está abierto sólo hasta media tarde, pero que podía volver mañana. Nos ha dado también algo de dinero para comprarle algo de cenar y le hemos cogido una habitación para esta noche en un hostal.
He notado que me ha mirado un par de veces, una en la parroquia y luego cuando le hemos comprado algo de comer, como diciendo: "¿Por qué éste me ayuda si no me ha ayudado nadie?". Es curioso. Espero que mañana se acerque a Cáritas como le hemos dicho y que pueda de algún modo salir adelante, en lugar de morir en la calle o meterse en algún negocio oscuro, que es a lo que estaba abocado.
Muchas veces no sabemos lo que tenemos. No nos conformamos y sólo deseamos tener más y más. Y sin embargo hay demasiada gente en el mundo que no puede optar a eso que nos parece insuficiente. Este mundo no es justo y esto es sólo una prueba más.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Racionalizando sentimientos
Razón y sentimiento, curiosa realidad de la vida.
Qué difícil resulta a veces hablar de nuestros sentimientos. Y no sólo porque nos dé miedo decir lo que pensamos y así quedar de algún modo al descubierto. También es el idioma el que nos impide expresar en su totalidad unos sentimientos a los que incluso en muchas ocasiones no les vemos una explicación racional.
Y es que muchas veces te pones a pensar por qué, por ejemplo, algo que a los demás les parece justo es para ti una gran injusticia. Y entonces te quedas callado sin saber razonar ese sentimiento tan claro. Por suerte, con los años uno va siendo capaz de entender su forma de ver el mundo y, de algún modo, poder transmitirla a los demás.
Sin embargo, ahondar en los propios sentimientos es algo duro para lo que el ser humano no está preparado. Así, a menudo la razón actúa como capa protectora frente a unos sentimientos que nos pueden hacer daño a nosotros mismos.
Muchas veces me pregunto por qué la gente fuma. Las respuestas típicas suelen ser cosas como: "de algo hay que morir" o "los no fumadores también enferman de lo mismo que los fumadores", cuando el argumento indiscutible es que el tabaco empeora la salud y aumenta las posibilidades de padecer un gran número de enfermedades. Los fumadores saben que es así, sienten que es así. Y sin embargo se engañan a sí mismos con razonamientos sin fundamento.
También he oído decir la frase: "no bailo porque no me gusta bailar". Creo que también la usé yo alguna vez. Sin embargo, son pocos los que dicen "no sé bailar y me da mucha vergüenza", que es lo que normalmente suele ocurrir y que tanto nos cuesta admitir.
Todo esto es incluso más complicado con las relaciones personales. Cuando conocemos a alguien ponemos grandes expectativas en esa persona. Y es normal. La razón normalmente no tiene todavía motivos para impedir seguir hacia adelante, y es el sentimiento el que en una primera etapa nos impulsa a aceptar o recharzar esa relación. De todas formas, también en ocasiones seguimos adelante en contra de nuestros sentimientos y de nuestra razón, debido a ciertas condiciones o necesidades. Ello hace, por ejemplo, que aceptemos trabajos que no nos gustan y en los que sabemos que nos explotan si recibimos por ello un buen sueldo o simplemente si nos hace falta algo de dinero.
Pero los sentimientos siempre están ahí. Analizando cada instante sin que la razón se dé cuenta. A veces decimos que la gente cambia. Puede ocurrir, pero es difícil. Normalmente son nuestros sentimientos los que cambian. Las distintas experiencias nos hacen sentir de una forma diferente a como lo hacíamos al principio. En realidad ello nos permite ver las cosas tal como son. Algunas veces mejor y otras peor de lo que pensábamos. Y es aquí donde la razón juega un papel importante. El ser humano por naturaleza odia no tener razón. Así, cuando los sentimientos revelan la realidad, la razón se resiste a admitir que el camino elegido es un error y recurrirá al autoengaño para darse falsos motivos que justifiquen la decisión inicialmente tomada.
Esto se ve claramente en la política. Muchas personas eligen inicialmente una ideología, que defenderán por encima de todo. Todos los políticos cometen errores y toman decisiones equivocadas. Y, pese a ello, hay quien se dedica a justificar lo injustificable. El que no ve errores en aquellos políticos a los que ha elegido se está engañando a sí mismo.
Así, se produce en este punto una paradoja. Si bien en un principio los sentimientos nos hacían ir hacia adelante aunque la razón estuviese en contra, ahora que los sentimientos ven la realidad y se ponen en contra, es la razón la que se pone a favor engañándonos a nosotros mismos para así seguir adelante.
Sin embargo, no podemos vivir a gusto en una situación donde razón y sentimientos dicen cosas opuestas, y tampoco si, estando ambos de acuerdo, la necesidad, las condiciones o el miedo al cambio nos impide seguir el camino que es correcto. Aun así, la capacidad de sufrimiento humana puede llegar a ser mayor que el desasosiego que produce reconocer ante uno mismo sus propios errores o que uno no está haciendo lo que debería.
Al final, será el tiempo el que haga que razón y sentimiento encuentren puntos en común, o que lleguen a extremos provocando una situación insostenible que nos obligue a romper con todo. El éxito está en analizar la situación sin prejucios y no tener miedo a aquello que en el fondo sabemos que es lo mejor.
Finalmente, en contra de lo que decía Descartes de que los sentidos nos engañan, diré yo que la razón también nos engaña y, aunque en un principio los sentimientos nos nublen la vista, al final son ellos casi siempre los que más razón tienen.
Qué difícil resulta a veces hablar de nuestros sentimientos. Y no sólo porque nos dé miedo decir lo que pensamos y así quedar de algún modo al descubierto. También es el idioma el que nos impide expresar en su totalidad unos sentimientos a los que incluso en muchas ocasiones no les vemos una explicación racional.
Y es que muchas veces te pones a pensar por qué, por ejemplo, algo que a los demás les parece justo es para ti una gran injusticia. Y entonces te quedas callado sin saber razonar ese sentimiento tan claro. Por suerte, con los años uno va siendo capaz de entender su forma de ver el mundo y, de algún modo, poder transmitirla a los demás.
Sin embargo, ahondar en los propios sentimientos es algo duro para lo que el ser humano no está preparado. Así, a menudo la razón actúa como capa protectora frente a unos sentimientos que nos pueden hacer daño a nosotros mismos.
Muchas veces me pregunto por qué la gente fuma. Las respuestas típicas suelen ser cosas como: "de algo hay que morir" o "los no fumadores también enferman de lo mismo que los fumadores", cuando el argumento indiscutible es que el tabaco empeora la salud y aumenta las posibilidades de padecer un gran número de enfermedades. Los fumadores saben que es así, sienten que es así. Y sin embargo se engañan a sí mismos con razonamientos sin fundamento.
También he oído decir la frase: "no bailo porque no me gusta bailar". Creo que también la usé yo alguna vez. Sin embargo, son pocos los que dicen "no sé bailar y me da mucha vergüenza", que es lo que normalmente suele ocurrir y que tanto nos cuesta admitir.
Todo esto es incluso más complicado con las relaciones personales. Cuando conocemos a alguien ponemos grandes expectativas en esa persona. Y es normal. La razón normalmente no tiene todavía motivos para impedir seguir hacia adelante, y es el sentimiento el que en una primera etapa nos impulsa a aceptar o recharzar esa relación. De todas formas, también en ocasiones seguimos adelante en contra de nuestros sentimientos y de nuestra razón, debido a ciertas condiciones o necesidades. Ello hace, por ejemplo, que aceptemos trabajos que no nos gustan y en los que sabemos que nos explotan si recibimos por ello un buen sueldo o simplemente si nos hace falta algo de dinero.
Pero los sentimientos siempre están ahí. Analizando cada instante sin que la razón se dé cuenta. A veces decimos que la gente cambia. Puede ocurrir, pero es difícil. Normalmente son nuestros sentimientos los que cambian. Las distintas experiencias nos hacen sentir de una forma diferente a como lo hacíamos al principio. En realidad ello nos permite ver las cosas tal como son. Algunas veces mejor y otras peor de lo que pensábamos. Y es aquí donde la razón juega un papel importante. El ser humano por naturaleza odia no tener razón. Así, cuando los sentimientos revelan la realidad, la razón se resiste a admitir que el camino elegido es un error y recurrirá al autoengaño para darse falsos motivos que justifiquen la decisión inicialmente tomada.
Esto se ve claramente en la política. Muchas personas eligen inicialmente una ideología, que defenderán por encima de todo. Todos los políticos cometen errores y toman decisiones equivocadas. Y, pese a ello, hay quien se dedica a justificar lo injustificable. El que no ve errores en aquellos políticos a los que ha elegido se está engañando a sí mismo.
Así, se produce en este punto una paradoja. Si bien en un principio los sentimientos nos hacían ir hacia adelante aunque la razón estuviese en contra, ahora que los sentimientos ven la realidad y se ponen en contra, es la razón la que se pone a favor engañándonos a nosotros mismos para así seguir adelante.
Sin embargo, no podemos vivir a gusto en una situación donde razón y sentimientos dicen cosas opuestas, y tampoco si, estando ambos de acuerdo, la necesidad, las condiciones o el miedo al cambio nos impide seguir el camino que es correcto. Aun así, la capacidad de sufrimiento humana puede llegar a ser mayor que el desasosiego que produce reconocer ante uno mismo sus propios errores o que uno no está haciendo lo que debería.
Al final, será el tiempo el que haga que razón y sentimiento encuentren puntos en común, o que lleguen a extremos provocando una situación insostenible que nos obligue a romper con todo. El éxito está en analizar la situación sin prejucios y no tener miedo a aquello que en el fondo sabemos que es lo mejor.
Finalmente, en contra de lo que decía Descartes de que los sentidos nos engañan, diré yo que la razón también nos engaña y, aunque en un principio los sentimientos nos nublen la vista, al final son ellos casi siempre los que más razón tienen.
martes, 30 de septiembre de 2008
Puesta al día
Hoy llueve. La verdad es que estoy un poco hasta las narices del tiempo. Llueve, hace frío y a las 19:00 ya se hace de noche. Si es que así no se puede hacer nada.
Ya hacía que no escribía. Y es que desde el post anterior no he sacado ni un momento. El finde pasado vinieron Vir y Nacho a visitarme. Los pobres venían agotados, aunque contentos, de haber dado vueltas por Europa visitando a unos cuantos amigos que tienen por Alemania y los Países Bajos.
Nos lo pasamos muy bien y Vir no sólo consiguió beber cerveza típica alemana y comprar salchichas para su familia como se había propuesto, sino que también pudo probar los Brezel, la Kartoffelnsalat, el Currywurst y creo que alguna cosa más.
El sábado continuaron con su viaje y yo me fui con unos amigos a Steinhunder Meer, que es un gran lago interior que pilla cerca de aquí. Nos hizo un día fabuloso y por primera vez pude tomar un bocadillo de anguila ahumada, que nunca la había probado. Es algo más suave que el salmón ahumado, aunque más pesada para el estómago.
El domingo quedé con gente del coro, que me invitaron a tomar Zwiebelkuchen, es decir, pastel de cebolla, que es típico alemán. La verdad es que está bastante bueno. Yo llevé una tortilla española que les gustó mucho. Me dijeron que también la hacen ellos aquí. Si es que es normal que importen este tipo de cosas :) De todas formas aún no han descubierto por aquí el lomo, el salchichón y el chorizo; aunque casi mejor, no sea que se nos vayan a agotar las existencias en España.
Esta semana pasada me la he pasado currando a tope para terminar un artículo que entregué ayer. Entre tanto, el miércoles tuvimos excursión los de la uni. Fuimos a un pueblo desde donde se puede ir en vagoneta. Menuda paliza nos pegamos. Menos mal que la vuelta era un poco cuesta abajo.

Después del trayecto de ida llegamos a una zona donde había una casa. Allí se podían coger unas cuantas bicicletas de lo más raro. Desde la típica antigua con una rueda grande donde van los pedales y otra rueda pequeña, hasta una bicicleta en la que había que pedalear hacia atrás y para girar a la izquierda había que mover el manillar hacia la derecha y viceversa. Vamos, imposible.
Además, comimos de barbacoa e hicimos tiro con arco, donde me gané un silbato que hace el sonido de un tren, aunque bueno, partía con ventaja.
Finalmente, este finde he ido a ver a Paco a La Haya. Está más moderado, hecho todo un señor, aunque conmigo coge confianza :) Así que estuvimos viendo algunas de las ciudades más importantes de Holanda, en concreto Utrecht, Rotterdam, Delft y la Haya. Además nos hizo un tiempo fabuloso, no como aquí en Hannover, que no para de llover :p El estilo de las ciudades es muy bonito, con casas antiguas y canales. De todas formas, de toda la visita a Holanda me quedo con la compañia.
Ya hacía que no escribía. Y es que desde el post anterior no he sacado ni un momento. El finde pasado vinieron Vir y Nacho a visitarme. Los pobres venían agotados, aunque contentos, de haber dado vueltas por Europa visitando a unos cuantos amigos que tienen por Alemania y los Países Bajos.
Nos lo pasamos muy bien y Vir no sólo consiguió beber cerveza típica alemana y comprar salchichas para su familia como se había propuesto, sino que también pudo probar los Brezel, la Kartoffelnsalat, el Currywurst y creo que alguna cosa más.
El sábado continuaron con su viaje y yo me fui con unos amigos a Steinhunder Meer, que es un gran lago interior que pilla cerca de aquí. Nos hizo un día fabuloso y por primera vez pude tomar un bocadillo de anguila ahumada, que nunca la había probado. Es algo más suave que el salmón ahumado, aunque más pesada para el estómago.
El domingo quedé con gente del coro, que me invitaron a tomar Zwiebelkuchen, es decir, pastel de cebolla, que es típico alemán. La verdad es que está bastante bueno. Yo llevé una tortilla española que les gustó mucho. Me dijeron que también la hacen ellos aquí. Si es que es normal que importen este tipo de cosas :) De todas formas aún no han descubierto por aquí el lomo, el salchichón y el chorizo; aunque casi mejor, no sea que se nos vayan a agotar las existencias en España.
Esta semana pasada me la he pasado currando a tope para terminar un artículo que entregué ayer. Entre tanto, el miércoles tuvimos excursión los de la uni. Fuimos a un pueblo desde donde se puede ir en vagoneta. Menuda paliza nos pegamos. Menos mal que la vuelta era un poco cuesta abajo.
Después del trayecto de ida llegamos a una zona donde había una casa. Allí se podían coger unas cuantas bicicletas de lo más raro. Desde la típica antigua con una rueda grande donde van los pedales y otra rueda pequeña, hasta una bicicleta en la que había que pedalear hacia atrás y para girar a la izquierda había que mover el manillar hacia la derecha y viceversa. Vamos, imposible.
Además, comimos de barbacoa e hicimos tiro con arco, donde me gané un silbato que hace el sonido de un tren, aunque bueno, partía con ventaja.
Finalmente, este finde he ido a ver a Paco a La Haya. Está más moderado, hecho todo un señor, aunque conmigo coge confianza :) Así que estuvimos viendo algunas de las ciudades más importantes de Holanda, en concreto Utrecht, Rotterdam, Delft y la Haya. Además nos hizo un tiempo fabuloso, no como aquí en Hannover, que no para de llover :p El estilo de las ciudades es muy bonito, con casas antiguas y canales. De todas formas, de toda la visita a Holanda me quedo con la compañia.
martes, 16 de septiembre de 2008
Casualidades de la vida
Hace un par de días hablaba por teléfono con un buen amigo. Entre lo mucho que nos contamos se me quedó una frase que me dijo:
"Cada vez estoy más convencido de que la vida es al fin y al cabo que un cúmulo de casualidades."
La verdad es que le he estado dando vueltas y no le falta nada de razón, empezando por que ya el hecho de nacer es una de las mayores casualidades de nuestra vida.
Otras casualidades me vienen a la memoria. Una vez pasó que estábamos en clase del colegio esperando al profesor y había unos compañeros jugando a pasarse un monigote que habían hecho con un trapo viejo. Yo estaba con otros amigos hablando sobre cosas de dibujo y le pedí a Jara que se acercara para comentarle una duda. Tres segundos después de que se levantase de su sitio el monigote impactó contra el florescente y éste se hizo añicos sobre la mesa de mi amigo. A Jara no se le olvidará nunca que justo en aquel momento le llamase, y a mí tampoco.
También conocemos a la gente por casualidad. Y si no, qué me decís los de la universidad. Siempre recuerdo aquella primera noche con agrado. A ver, me explico para los que no lo sepan y que no haya malentendidos.
Hace ya nueve años... casi na... fui yo una tarde a la uni para confirmar que era al día siguiente cuando teníamos que hacer la matrícula de primero. El conserje me dijo que sí, y me dijo también que había ya unos cuantos haciendo cola desde las 15:00. Yo pensé: "esta gente de teleco está zumbada"... y ahora sé que tenía razón :p El caso es que Chemita como un machote se fue con un cuaderno y un boli a media tarde y se sentó en las escaleras de entrada al Edificio A con una única convicción: "aquí yo elijo el grupo que me da la gana por mis narices".
Así que me quedé allí a hacer cola y fue entonces cuando conocí a muchos de los mejores amigos de la carrera. La verdad es que esto que puede verse como una casualidad, pero quizás no tanto. Porque al final uno se acaba juntando con las personas que mejor conecta y, probablemente, aquel interés por empezar bien la carrera sea un rasgo distintivo de las personas con las que mejor conecto yo.
De todas formas, no cabe duda que la casualidad está ahí. Yo podría haber ido a preguntar el día anterior o antes de comer y no les habría conocido. No les habría conocido entonces, pero ¿les habría conocido quizás después?
Otro ejemplo que me parece que ilustra bastante bien todo esto es el de mis primeros días en Minneapolis. Los que hayáis leído el blog desde el principio sabréis que me pasé una semana durísima buscando alojamiento y no conseguía encontrar nada. Debí mirar del orden de 50 viviendas donde en la mayoría de los casos me decían que sólo para tres meses no alquilaban. Y fue cuando más desesperado estaba cuando vi un anuncio de Jason en craigslist. Le escribí y fui a ver la casa, y al día siguiente me dijo que sí podía ir a vivir con él.
La historia tiene su encanto, pero poniéndose a reflexionar un poco se pueden sacar importantes conclusiones. En primer lugar no cabe duda de que conocer a Jason, una persona con un sentido social inigualable, fue por pura casualidad. Si hubiese encontrado casa antes claramente no le habría conocido. De todas formas, esto se puede leer de otra forma porque, ¿por qué no acepté yo ninguna de las otras ofertas que me dieron? Unas por caras, otras por cutres, pero al final probablemente porque no había encontrado a una persona adecuada. De hecho, un tiempo después hablando con Jason me decía: "el anuncio de craigslist lo puse pensando en qué mensaje me convencería a mí si fuese yo el que buscaba casa". Y esto me pareció igual de simple que maravilloso. De esa forma pudo conseguir una respuesta de una persona que era como él deseaba, a la vez que evitar que personas que no cuadraban con su forma de ser, ya que esas no responderían a su llamada.
Al final, sí que es cierto que muchas de las cosas que nos ocurren pasan por casualidad. Pero también creo que entre las personas hay una especie de fuerza que hace que al final muchas casualidades sean en realidad altamente probables.
"Cada vez estoy más convencido de que la vida es al fin y al cabo que un cúmulo de casualidades."
La verdad es que le he estado dando vueltas y no le falta nada de razón, empezando por que ya el hecho de nacer es una de las mayores casualidades de nuestra vida.
Otras casualidades me vienen a la memoria. Una vez pasó que estábamos en clase del colegio esperando al profesor y había unos compañeros jugando a pasarse un monigote que habían hecho con un trapo viejo. Yo estaba con otros amigos hablando sobre cosas de dibujo y le pedí a Jara que se acercara para comentarle una duda. Tres segundos después de que se levantase de su sitio el monigote impactó contra el florescente y éste se hizo añicos sobre la mesa de mi amigo. A Jara no se le olvidará nunca que justo en aquel momento le llamase, y a mí tampoco.
También conocemos a la gente por casualidad. Y si no, qué me decís los de la universidad. Siempre recuerdo aquella primera noche con agrado. A ver, me explico para los que no lo sepan y que no haya malentendidos.
Hace ya nueve años... casi na... fui yo una tarde a la uni para confirmar que era al día siguiente cuando teníamos que hacer la matrícula de primero. El conserje me dijo que sí, y me dijo también que había ya unos cuantos haciendo cola desde las 15:00. Yo pensé: "esta gente de teleco está zumbada"... y ahora sé que tenía razón :p El caso es que Chemita como un machote se fue con un cuaderno y un boli a media tarde y se sentó en las escaleras de entrada al Edificio A con una única convicción: "aquí yo elijo el grupo que me da la gana por mis narices".
Así que me quedé allí a hacer cola y fue entonces cuando conocí a muchos de los mejores amigos de la carrera. La verdad es que esto que puede verse como una casualidad, pero quizás no tanto. Porque al final uno se acaba juntando con las personas que mejor conecta y, probablemente, aquel interés por empezar bien la carrera sea un rasgo distintivo de las personas con las que mejor conecto yo.
De todas formas, no cabe duda que la casualidad está ahí. Yo podría haber ido a preguntar el día anterior o antes de comer y no les habría conocido. No les habría conocido entonces, pero ¿les habría conocido quizás después?
Otro ejemplo que me parece que ilustra bastante bien todo esto es el de mis primeros días en Minneapolis. Los que hayáis leído el blog desde el principio sabréis que me pasé una semana durísima buscando alojamiento y no conseguía encontrar nada. Debí mirar del orden de 50 viviendas donde en la mayoría de los casos me decían que sólo para tres meses no alquilaban. Y fue cuando más desesperado estaba cuando vi un anuncio de Jason en craigslist. Le escribí y fui a ver la casa, y al día siguiente me dijo que sí podía ir a vivir con él.
La historia tiene su encanto, pero poniéndose a reflexionar un poco se pueden sacar importantes conclusiones. En primer lugar no cabe duda de que conocer a Jason, una persona con un sentido social inigualable, fue por pura casualidad. Si hubiese encontrado casa antes claramente no le habría conocido. De todas formas, esto se puede leer de otra forma porque, ¿por qué no acepté yo ninguna de las otras ofertas que me dieron? Unas por caras, otras por cutres, pero al final probablemente porque no había encontrado a una persona adecuada. De hecho, un tiempo después hablando con Jason me decía: "el anuncio de craigslist lo puse pensando en qué mensaje me convencería a mí si fuese yo el que buscaba casa". Y esto me pareció igual de simple que maravilloso. De esa forma pudo conseguir una respuesta de una persona que era como él deseaba, a la vez que evitar que personas que no cuadraban con su forma de ser, ya que esas no responderían a su llamada.
Al final, sí que es cierto que muchas de las cosas que nos ocurren pasan por casualidad. Pero también creo que entre las personas hay una especie de fuerza que hace que al final muchas casualidades sean en realidad altamente probables.
domingo, 14 de septiembre de 2008
El Adagio de Albinoni
Aquella noche miles de personas volvían a casa después del trabajo. Miles de personas pasaron por los subterráneos del metro de Plaza de Castilla para coger su siguiente tren. Y todas ellas pudieron oír el Adagio de Albinoni. Sin embargo, sólo una se paró a escuchar.
Se quedó apoyada en la pared contemplando la sensibilidad con la que el violinista iba enlazando una nota detrás de otra. La técnica no era perfecta. Pero, ¿qué importaba? Lo importante era el sentimiento, capaz de transportarte a un mundo de fantasía.
La gente seguía pasando enfrascada en sus pensamientos sin darse cuenta de que en aquel momento, en aquel lugar, el tiempo se había detenido.
Al terminar la obra se oyeron unos aplausos que retumbaron en los subterráneos, pero que sólo dos personas de las allí presentes comprendieron. A continuación unas monedas cayeron en la funda del violín y una sonrisa sincera se reflejó en el rostro del artista. Después, todo volvió a ser como antes.
Aquella noche miles de personas tuvieron la oportunidad de ser felices, pero sólo una la aprovechó.
Se quedó apoyada en la pared contemplando la sensibilidad con la que el violinista iba enlazando una nota detrás de otra. La técnica no era perfecta. Pero, ¿qué importaba? Lo importante era el sentimiento, capaz de transportarte a un mundo de fantasía.
La gente seguía pasando enfrascada en sus pensamientos sin darse cuenta de que en aquel momento, en aquel lugar, el tiempo se había detenido.
Al terminar la obra se oyeron unos aplausos que retumbaron en los subterráneos, pero que sólo dos personas de las allí presentes comprendieron. A continuación unas monedas cayeron en la funda del violín y una sonrisa sincera se reflejó en el rostro del artista. Después, todo volvió a ser como antes.
Aquella noche miles de personas tuvieron la oportunidad de ser felices, pero sólo una la aprovechó.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Don´t worry, be happy
Ayer estaba un poco pachucho y hoy me he pasado el día en la cama durmiendo. Tengo la tripa un poco mal desde que llegué aquí. No sé si es la comida del comedor, el agua los huevos o qué leches.
Esta tarde me ha subido un poco la fiebre y he ido al médico. Ha entendido todo y me ha dicho que se lo he explicado muy bien en alemán :) Él ha achacado todo a la comida pero también al estrés.
Después he ido en metro a una farmacia de guardia a comprar lo que me ha recetado. A la vuelta había una chica bastante guapa en el andén y he pensado: "Seguro que se sienta conmigo". Al entrar en el vagón he avanzado un poco para ver si estaba en lo cierto, y ella ha ido a sentarse justo enfrente. No sé por qué, pero hay veces que sé cosas que no tienen explicación racional alguna.
El caso es que no le he dicho nada porque yo estaba en mis cosas y además ella era muy joven. Aun así, todo esto me ha venido bien para pensar un poco y darme cuenta de que, como decís algunos en vuestros comentarios, tengo que tomarme la vida de forma un poco más relajada. No es que no lo sepa, pero a veces me cuesta.
Así que primero a recuperarse y después buscaré dónde se baila salsa por aquí, que ya tengo mono.
Ahora a dormir, que sé que mañana volverá a brillar el sol.
Esta tarde me ha subido un poco la fiebre y he ido al médico. Ha entendido todo y me ha dicho que se lo he explicado muy bien en alemán :) Él ha achacado todo a la comida pero también al estrés.
Después he ido en metro a una farmacia de guardia a comprar lo que me ha recetado. A la vuelta había una chica bastante guapa en el andén y he pensado: "Seguro que se sienta conmigo". Al entrar en el vagón he avanzado un poco para ver si estaba en lo cierto, y ella ha ido a sentarse justo enfrente. No sé por qué, pero hay veces que sé cosas que no tienen explicación racional alguna.
El caso es que no le he dicho nada porque yo estaba en mis cosas y además ella era muy joven. Aun así, todo esto me ha venido bien para pensar un poco y darme cuenta de que, como decís algunos en vuestros comentarios, tengo que tomarme la vida de forma un poco más relajada. No es que no lo sepa, pero a veces me cuesta.
Así que primero a recuperarse y después buscaré dónde se baila salsa por aquí, que ya tengo mono.
Ahora a dormir, que sé que mañana volverá a brillar el sol.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
¡Felicidades!
Hoy es un día grande para alguien muy grande que ha dejado de ser pequeño.
¡Que lo disfrutes!
¡Que lo disfrutes!
martes, 9 de septiembre de 2008
El blog
La verdad es que le estoy cogiendo gusto a esto de escribir en el blog. No sólo sirve para estar en contacto con la gente e informarles de cómo te va, sino que también te permite reflexionar sobre las cosas. Además, no obligas a nadie a leerlo y sabes que el que lo haga lo hace porque de verdad le interesa saber de ti.
El blog tiene también la extraordinaria propiedad de que te permite responder a preguntas que no te han hecho, algunas de las cuales estaría bien que nos hiciéramos de vez en cuando. Aunque en esta sociedad en la que vivimos al final nos quedamos muchas veces en lo superfluo. Así, me gusta observar que en general es en los temas más trascendentales donde más comentarios habéis hecho, y no en aquellos meramente anecdóticos. En cualquier caso, muchas gracias por vuestros comentarios.
Pero el blog puede ser mucho más. Detrás de una entrada interesante o una bella frase puede esconderse una verdad latente. Muchos se quedarán encantados y alagarán la belleza del texto. Sin embargo en los ojos de otra persona esas palabras pueden cobrar todo el sentido. Ésto no es sólo grandioso porque eres capaz de leer la esencia del mensaje, sino también porque sabes que es algo dirigido a ti, que a muchos pasará desapercibido.
Por ejemplo, me llama la atención que nadie haya comentado algo sobre el post que escribí titulado "¿Cómo estás?". Espero que ahora que os doy un toque de atención podáis captar las sutilezas de la entrada.
Por cierto, hoy ha salido un día precioso en Hannover, aunque no me sorprende. Ya era hora.
El blog tiene también la extraordinaria propiedad de que te permite responder a preguntas que no te han hecho, algunas de las cuales estaría bien que nos hiciéramos de vez en cuando. Aunque en esta sociedad en la que vivimos al final nos quedamos muchas veces en lo superfluo. Así, me gusta observar que en general es en los temas más trascendentales donde más comentarios habéis hecho, y no en aquellos meramente anecdóticos. En cualquier caso, muchas gracias por vuestros comentarios.
Pero el blog puede ser mucho más. Detrás de una entrada interesante o una bella frase puede esconderse una verdad latente. Muchos se quedarán encantados y alagarán la belleza del texto. Sin embargo en los ojos de otra persona esas palabras pueden cobrar todo el sentido. Ésto no es sólo grandioso porque eres capaz de leer la esencia del mensaje, sino también porque sabes que es algo dirigido a ti, que a muchos pasará desapercibido.
Por ejemplo, me llama la atención que nadie haya comentado algo sobre el post que escribí titulado "¿Cómo estás?". Espero que ahora que os doy un toque de atención podáis captar las sutilezas de la entrada.
Por cierto, hoy ha salido un día precioso en Hannover, aunque no me sorprende. Ya era hora.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Detalles
Un gesto, unas palabras de apoyo o simplemente una mirada de complicidad son algunas de esas pequeñas cosas que en realidad constituyen lo más grande del ser humano.
Con palabras hablamos todos; el idioma lo tenemos bien aprendido. Pero bien sabemos que hay cosas que no se pueden decir con palabras. ¿Cómo vas a convencer a tu abuela de que de verdad no tienes más hambre si no acompañas tus palabras con una sonrisa y un beso? Puedes intentarlo y a lo mejor te deja por pesado, pero no por eso vas a conseguir que se convenza.
Esto me recuerda también a una frase de Jara que tengo siempre grabada, y me hizo mucha gracia entonces y también ahora: "Aprobar estudiando, eso lo hace cualquiera; lo que de verdad tiene mérito es aprobar sin estudiar". En este caso sería: "Con palabras se puede decir todo; lo que tiene mérito es transmitir lo que realmente quieres decir". Lo que pasa al final es que a veces nos creemos que los demás deben entender y aceptar inexorablemente lo que decimos, y otras expresamos sin darnos cuenta cosas que probablemente no queríamos transmitir.
Esta semana ha sido una semana especialmente rica en detalles. Por ejemplo, justo después de haber comentado en el post sobre los coros que me gustaban mucho Bach y Villa-Lobos, apareción el miércoles la directora del coro con el "Ave María" de Villa-Lobos, que es una obra que me encanta. Casualidad o no, ese detalle me alegró.
Otro día me contaba Guillermo preocupado que el profesor (en realidad es el catedrático, pero aquí se dice "Professor") había ido por su despacho buscando otro chico del departamento. A lo que él le preguntó si quizás lo que quería era abrir una cuenta nueva d ordenador. El profesor, sabiendo que él es también admimistrador, le dijo que sí, que era eso lo que quería, y siguió buscando al otro chico. Así que estuve hablando con Guillermo un rato y le dije que no se preocupara. No todos damos la misma importancia a los detalles, y seguramete no lo hizo a mala idea. Eso no quita que fastidie si te ocurre, aunque también hay que saber ser práctico y darle a cada cosa la importancia justa. Total, menos trabajo para él si no tiene que crear la cuenta.
Este ejemplo concreto puede deberse también en parte al choque entre la cultura alemana y la española. Aunque a grandes rasgos son muy parecidas, en estas pequeñas cosas difieren. Que me corrijan mis amigos alemanes si no es cierto. Yo todavía no me he adapatado al tema de las comidas. He estado yendo a comer un tiempo con Markus, que es muy majo, porque le gusta comer más tarde y relajadamente. Sin embargo, el otro día pensé que debía también ir a comer con los demás de vez en cuando. Y pasó lo de siempre: que por mucho que me esfuerce acaban todos de comer antes que yo (Guillermo me dijo que a él le pasaba lo mismo al principio). Puedo entender perfectamente que me esperen, porque eso entra dentro de las normas de cortesía alemana. Sin embargo, que lo entienda no quiere decir que como español me parezca correcto. Para el primer día que comes con ellos, que no te conocen, me parece una actitud correcta. Pero después, que ya saben que no puedes comer en 3'27", el planteamiento cambia y las opciones razonables que se me antojan son las siguientes:
1) Tomarse la comida más relajada. Si van a esperar en cualquier caso hasta que acabe yo pueden aprovechar para disfrutar más de los alimentos.
2) Irse cuando terminen si tienen que trabajar, o simplemente si no quieren perder el tiempo allí. Puedo entenderlo perfectamente y no me molesta.
3) Quedarse hablando un rato después de la comida para hacer algo de sobremesa hasta que consideren que deben volver al trabajo.
...pero en ningún caso esperar como momias hasta que se dé la señal que permita levantarse de la mesa. No me parece cortés sino todo lo contrario, aunque no les culpo porque entiendo que las constumbres sean distintas.
El último ejemplo tuvo lugar en el supermercado. Allí vi el otro día a una chica bastante guapa, lo cual es una cosa que siempre agrada, para qué lo vamos a negar. Pues la susodicha se acercó a coger una coliflor y en vez de echarla en el carro se puso primero a quitarle de forma disimulada (y sin saber que yo me entero de todo :) todos los trozos de hojas verdes, que no se comen. Qué pena, qué forma más tonta de perder todo el encanto. Si le faltase el dinero... pero no creo que esos trozos supongan más que unos céntimos de euro al pesar la coliflor. Lo mismo me pasa con el tabaco. Que un chico fume no me parece bien por él, pero ver a una chica fumar me hace perder todo el interés. Y sin embargo, fumar, que es algo elegido voluntariamente, está socialmente aceptado, mientras que si te pica la nariz, una necesidad inevitable, no es cortés rascarse delante de la gente.
Quiero aprovechar este post también para darle las gracias a Dani. Me pidió que le sacase una canción para tocársela con el piano a Lourdes. Muy romántico. Cuando la tuve lista, en lugar de enviarle un mail, imprimí la partitura, me fui a correos y se la envié dentro de un sobre con una dedicatoria. Sé que Dani aprecia los detalles, y me lo agradeció enormemente. Así que muchas gracias Dani, porque también se agradece mucho ver que los demás aprecian esas pequeñas cosas.
Al final, yo creo que se aprecia a la gente en gran parte por sus detalles, aunque esta valoración la hagamos a menudo de forma inconsciente. Pero es que los detalles demuestran muchas veces también el apoyo y el cariño hacia las otras personas. No os privéis de ser detallistas.
Aún así, no toméis todo lo que digo muy en serio. No son más que detalles.
Con palabras hablamos todos; el idioma lo tenemos bien aprendido. Pero bien sabemos que hay cosas que no se pueden decir con palabras. ¿Cómo vas a convencer a tu abuela de que de verdad no tienes más hambre si no acompañas tus palabras con una sonrisa y un beso? Puedes intentarlo y a lo mejor te deja por pesado, pero no por eso vas a conseguir que se convenza.
Esto me recuerda también a una frase de Jara que tengo siempre grabada, y me hizo mucha gracia entonces y también ahora: "Aprobar estudiando, eso lo hace cualquiera; lo que de verdad tiene mérito es aprobar sin estudiar". En este caso sería: "Con palabras se puede decir todo; lo que tiene mérito es transmitir lo que realmente quieres decir". Lo que pasa al final es que a veces nos creemos que los demás deben entender y aceptar inexorablemente lo que decimos, y otras expresamos sin darnos cuenta cosas que probablemente no queríamos transmitir.
Esta semana ha sido una semana especialmente rica en detalles. Por ejemplo, justo después de haber comentado en el post sobre los coros que me gustaban mucho Bach y Villa-Lobos, apareción el miércoles la directora del coro con el "Ave María" de Villa-Lobos, que es una obra que me encanta. Casualidad o no, ese detalle me alegró.
Otro día me contaba Guillermo preocupado que el profesor (en realidad es el catedrático, pero aquí se dice "Professor") había ido por su despacho buscando otro chico del departamento. A lo que él le preguntó si quizás lo que quería era abrir una cuenta nueva d ordenador. El profesor, sabiendo que él es también admimistrador, le dijo que sí, que era eso lo que quería, y siguió buscando al otro chico. Así que estuve hablando con Guillermo un rato y le dije que no se preocupara. No todos damos la misma importancia a los detalles, y seguramete no lo hizo a mala idea. Eso no quita que fastidie si te ocurre, aunque también hay que saber ser práctico y darle a cada cosa la importancia justa. Total, menos trabajo para él si no tiene que crear la cuenta.
Este ejemplo concreto puede deberse también en parte al choque entre la cultura alemana y la española. Aunque a grandes rasgos son muy parecidas, en estas pequeñas cosas difieren. Que me corrijan mis amigos alemanes si no es cierto. Yo todavía no me he adapatado al tema de las comidas. He estado yendo a comer un tiempo con Markus, que es muy majo, porque le gusta comer más tarde y relajadamente. Sin embargo, el otro día pensé que debía también ir a comer con los demás de vez en cuando. Y pasó lo de siempre: que por mucho que me esfuerce acaban todos de comer antes que yo (Guillermo me dijo que a él le pasaba lo mismo al principio). Puedo entender perfectamente que me esperen, porque eso entra dentro de las normas de cortesía alemana. Sin embargo, que lo entienda no quiere decir que como español me parezca correcto. Para el primer día que comes con ellos, que no te conocen, me parece una actitud correcta. Pero después, que ya saben que no puedes comer en 3'27", el planteamiento cambia y las opciones razonables que se me antojan son las siguientes:
1) Tomarse la comida más relajada. Si van a esperar en cualquier caso hasta que acabe yo pueden aprovechar para disfrutar más de los alimentos.
2) Irse cuando terminen si tienen que trabajar, o simplemente si no quieren perder el tiempo allí. Puedo entenderlo perfectamente y no me molesta.
3) Quedarse hablando un rato después de la comida para hacer algo de sobremesa hasta que consideren que deben volver al trabajo.
...pero en ningún caso esperar como momias hasta que se dé la señal que permita levantarse de la mesa. No me parece cortés sino todo lo contrario, aunque no les culpo porque entiendo que las constumbres sean distintas.
El último ejemplo tuvo lugar en el supermercado. Allí vi el otro día a una chica bastante guapa, lo cual es una cosa que siempre agrada, para qué lo vamos a negar. Pues la susodicha se acercó a coger una coliflor y en vez de echarla en el carro se puso primero a quitarle de forma disimulada (y sin saber que yo me entero de todo :) todos los trozos de hojas verdes, que no se comen. Qué pena, qué forma más tonta de perder todo el encanto. Si le faltase el dinero... pero no creo que esos trozos supongan más que unos céntimos de euro al pesar la coliflor. Lo mismo me pasa con el tabaco. Que un chico fume no me parece bien por él, pero ver a una chica fumar me hace perder todo el interés. Y sin embargo, fumar, que es algo elegido voluntariamente, está socialmente aceptado, mientras que si te pica la nariz, una necesidad inevitable, no es cortés rascarse delante de la gente.
Quiero aprovechar este post también para darle las gracias a Dani. Me pidió que le sacase una canción para tocársela con el piano a Lourdes. Muy romántico. Cuando la tuve lista, en lugar de enviarle un mail, imprimí la partitura, me fui a correos y se la envié dentro de un sobre con una dedicatoria. Sé que Dani aprecia los detalles, y me lo agradeció enormemente. Así que muchas gracias Dani, porque también se agradece mucho ver que los demás aprecian esas pequeñas cosas.
Al final, yo creo que se aprecia a la gente en gran parte por sus detalles, aunque esta valoración la hagamos a menudo de forma inconsciente. Pero es que los detalles demuestran muchas veces también el apoyo y el cariño hacia las otras personas. No os privéis de ser detallistas.
Aún así, no toméis todo lo que digo muy en serio. No son más que detalles.
viernes, 5 de septiembre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
De coro a coro y tiro porque me toca
Ya me he apuntado a un coro para variar. Si sigo así voy a acabar conociendo los coros de todo el mundo :)
He visto que no he contado nada del coro de Minneapolis en el blog, así que aprovecho. La Universidad de Minnesota tiene 4 coros. El coro mixto, el de hombres, el de mujeres y el góspel. Pregunté y me dijeron que había sitio en el coro de hombres, así que allí que fui. Y la verdad es que el coro sonaba tremendo (casi como el de Madrid :). Los directores son doctores en dirección coral y, aunque había gente que no sabía mucho de música, conseguían que saliese un sonido muy bonito. También ayuda el hecho de que éramos como 40.
La ventaja de estar en un coro en EEUU, o por lo menos en este caso, es que allí el coro es un emblema de la Universidad y está presente en un montón de actos oficiales. Así que con eso de ser del coro nos llevaron a un partido de fútbol americano (eso sí que lo he comentado antes en el blog), le cantamos a Dominick Argento en su 80 cumpleaños, y participamos en la cena de Navidad de la U of M, y en el concierto de Navidad. Todo una experiencia.
Lo que más rabia me dio de haberme tenido que volver a Madrid es que justo entonces habíamos empezado a ensayar Carmina Burana !!!! Qué pena. Hablando con los del coro me dijeron que lo representaron como por abril o así y que salió muy bonito. Jo. Os dejo mis dos partes favoritas de Carmina Burana: "Ave Formosissima" y "O Fortuna". Para el que no lo sepa, Carmina Burana empieza con "O Fortuna" y el final enlaza "Ave Formosissima" con "O Fortuna" nuevamente, lo cual me parece impresionante:
"Ave Formosissima y O Fortuna (Carmina Burana)" - Carl Orff
Volviendo al mundo real, aquí en Hannover he ido ya a un par de ensayos del coro y la verdad es que suena bien y la gente es muy maja. Además, el primer día me llevé una grata sorpresa. No sabía lo que cantaban y una de las canciones nuevas es "You are the new day" - John David que cantan The King's Singers, y que siempre he pensado que podíamos cantar en el coro de Madrid.
Por otra parte, les ha extrañado a muchos que me haya apuntado y me han preguntado por qué, y por qué precisamente a ese coro. Bueno, yo busqué por internet un coro que estuviese por el barrio y de entre los que había ese me pareció bien. Lo que no sabía es que los ensayos son justo en el edificio de enfrente, así que me pilla incluso más cerca que la uni. Además, después del ensayo se quedan por el barrio cenando en un bar (así que a ver si tomamos nota :p)
Por cierto, mantengo el compromiso de tener mi primera obra para coro lista para cuando vuelva a Madrid.
He visto que no he contado nada del coro de Minneapolis en el blog, así que aprovecho. La Universidad de Minnesota tiene 4 coros. El coro mixto, el de hombres, el de mujeres y el góspel. Pregunté y me dijeron que había sitio en el coro de hombres, así que allí que fui. Y la verdad es que el coro sonaba tremendo (casi como el de Madrid :). Los directores son doctores en dirección coral y, aunque había gente que no sabía mucho de música, conseguían que saliese un sonido muy bonito. También ayuda el hecho de que éramos como 40.
La ventaja de estar en un coro en EEUU, o por lo menos en este caso, es que allí el coro es un emblema de la Universidad y está presente en un montón de actos oficiales. Así que con eso de ser del coro nos llevaron a un partido de fútbol americano (eso sí que lo he comentado antes en el blog), le cantamos a Dominick Argento en su 80 cumpleaños, y participamos en la cena de Navidad de la U of M, y en el concierto de Navidad. Todo una experiencia.
Lo que más rabia me dio de haberme tenido que volver a Madrid es que justo entonces habíamos empezado a ensayar Carmina Burana !!!! Qué pena. Hablando con los del coro me dijeron que lo representaron como por abril o así y que salió muy bonito. Jo. Os dejo mis dos partes favoritas de Carmina Burana: "Ave Formosissima" y "O Fortuna". Para el que no lo sepa, Carmina Burana empieza con "O Fortuna" y el final enlaza "Ave Formosissima" con "O Fortuna" nuevamente, lo cual me parece impresionante:
"Ave Formosissima y O Fortuna (Carmina Burana)" - Carl Orff
Volviendo al mundo real, aquí en Hannover he ido ya a un par de ensayos del coro y la verdad es que suena bien y la gente es muy maja. Además, el primer día me llevé una grata sorpresa. No sabía lo que cantaban y una de las canciones nuevas es "You are the new day" - John David que cantan The King's Singers, y que siempre he pensado que podíamos cantar en el coro de Madrid.
Por otra parte, les ha extrañado a muchos que me haya apuntado y me han preguntado por qué, y por qué precisamente a ese coro. Bueno, yo busqué por internet un coro que estuviese por el barrio y de entre los que había ese me pareció bien. Lo que no sabía es que los ensayos son justo en el edificio de enfrente, así que me pilla incluso más cerca que la uni. Además, después del ensayo se quedan por el barrio cenando en un bar (así que a ver si tomamos nota :p)
Por cierto, mantengo el compromiso de tener mi primera obra para coro lista para cuando vuelva a Madrid.
Hoy ha empezado el ramadán
Hoy a empezado el ramadán y como buen musulmán Abdel se ha tirado el día sin comer. El ayuno hay que hacerlo desde la salida hasta la puesta del sol, así que lleva desde las 4:00 y aún le queda hasta las 20:15.
Si lo que yo digo, todo es cuestión de voluntad.
De todas formas, estoy pensando que debe haber alguna otra regla para indicar las horas de ayuno, porque teniendo en cuenta que cada año se adelanta 11 días el comienzo del ramadán habrá algún momento que pille en pleno verano. Así que o hay otra regla o no habrá musulmanes en ese momento en el círculo polar.
Si lo que yo digo, todo es cuestión de voluntad.
De todas formas, estoy pensando que debe haber alguna otra regla para indicar las horas de ayuno, porque teniendo en cuenta que cada año se adelanta 11 días el comienzo del ramadán habrá algún momento que pille en pleno verano. Así que o hay otra regla o no habrá musulmanes en ese momento en el círculo polar.
domingo, 31 de agosto de 2008
Reflexiones
Hoy no puedo dormir. Es uno de estos momentos en los que te planteas si lo que estás haciendo con tu vida es lo correcto, y si lo correcto es en realidad lo mejor que puedes hacer con tu vida.
Pienso en aquellas opciones que rechacé, en las decisiones que tomé, y me planteo si fue la mejor elección. De todo ello me queda el consuelo de estar convencido cuando tuve que elegir.
Lo que me atormenta en realidad es pensar en aquello que aplacé creyendo que se presentaría una segunda oportunidad...
Pienso en aquellas opciones que rechacé, en las decisiones que tomé, y me planteo si fue la mejor elección. De todo ello me queda el consuelo de estar convencido cuando tuve que elegir.
Lo que me atormenta en realidad es pensar en aquello que aplacé creyendo que se presentaría una segunda oportunidad...
lunes, 25 de agosto de 2008
¿Quién inventaría el cerdo?
Me acabo de zampar media barra de fuet. ¡Pero qué bueno está! Me lo he comido con ansia y todo. Si es que han venido mis padres y mis hermanos de visita y me han traído un montón de cosas ricas que los alemanes aún no han descubierto. Mañana le ataco al lomo. Qué pena que Abdel no pueda tomar carne de cerdo. No sabe lo que se pierde. De todas formas así no me tengo que preocupar de que nadie me robe las cosas del frigo :)
Estoy por ir a por más... bueno, chao...
Estoy por ir a por más... bueno, chao...
domingo, 10 de agosto de 2008
Un poco de guitarra
Como dije hace unas cuantas entradas quiero aprovechar el blog para comentar también aquellas cosas que me gustan o me parecen interesantes.
Así que esta entrada quiero dedicarla a hacer una lista de obras de guitarra que merece la pena conocer.
Por ejemplo, estoy harto de escuchar por la calle: "Mira, la música de Nokia"... eh, ... perdona, querrás decir: "el maravilloso Gran Vals de Tárrega", del que Nokia ha utilizado 4 compases para un anuncio. Pero señores, ¡que somos españoles! Que si la música fuera de otro lado aún, pero es española. Qué atrevida es la ignorancia... Pero bueno, para evitarlo os dejo algunos links de música para guitarra española:
Francisco Tárrega - Gran Vals (aunque la verdad es que ninguna de las versiones que hay en Youtube me apasiona)
Francisco Tárrega - Recuerdos de la Alhambra
Isaac Albéniz - Asturias (que me perdonen los pianistas pero esta obra con la guitarra tiene mucho más sentimiento)
Manuel de Falla - Danza Española nº1 (La Vida Breve)
Romance Anónimo
Joaquín Rodrigo - Concierto de Aranjuez: Allegro, Adagio y Allegro gentile
Joaquín Rodrigo - Fantasía para un Gentilhombre: Villano y Ricercare, Españoleta y Fanfare de la Caballería de Nápoles, Danza de las Hachas y Canario
Heitor Villa-Lobos - Preludio nº5
Creo que para empezar está bien. Más adelante seguiré añadiendo otras obras interesantes, así que no olvidéis esta entrada del bolg :)
Así que esta entrada quiero dedicarla a hacer una lista de obras de guitarra que merece la pena conocer.
Por ejemplo, estoy harto de escuchar por la calle: "Mira, la música de Nokia"... eh, ... perdona, querrás decir: "el maravilloso Gran Vals de Tárrega", del que Nokia ha utilizado 4 compases para un anuncio. Pero señores, ¡que somos españoles! Que si la música fuera de otro lado aún, pero es española. Qué atrevida es la ignorancia... Pero bueno, para evitarlo os dejo algunos links de música para guitarra española:
Francisco Tárrega - Gran Vals (aunque la verdad es que ninguna de las versiones que hay en Youtube me apasiona)
Francisco Tárrega - Recuerdos de la Alhambra
Isaac Albéniz - Asturias (que me perdonen los pianistas pero esta obra con la guitarra tiene mucho más sentimiento)
Manuel de Falla - Danza Española nº1 (La Vida Breve)
Romance Anónimo
Joaquín Rodrigo - Concierto de Aranjuez: Allegro, Adagio y Allegro gentile
Joaquín Rodrigo - Fantasía para un Gentilhombre: Villano y Ricercare, Españoleta y Fanfare de la Caballería de Nápoles, Danza de las Hachas y Canario
Heitor Villa-Lobos - Preludio nº5
Creo que para empezar está bien. Más adelante seguiré añadiendo otras obras interesantes, así que no olvidéis esta entrada del bolg :)
Abdel
Abdel es un buen tipo. Abdel es mi compañero de piso y nos llevamos bastante bien para el mes y poco que llevamos viviendo juntos. Él es de Túnez y me cuenta muchas cosas de su país. La verdad es que adora su país y su religión. Y como buen musulmán no come carne de cerdo y se esfuerza por respetar las normas del Corán.
Antes de venir a Alemania estuvo viviendo en Francia. Él habla francés como todos los de Túnez. Según me dice, su idioma, del que también está orgulloso, es una mezcla entre árabe y francés. Pero bueno, entre nosotros nos entendemos bien en alemán.
El está estudiando para ser ingeniero y a la vez trabaja, porque no quiere que su padre le tenga que enviar demasiado dinero de su país, ya que allí todo es más barato y la gente gana menos.
De él me gusta la ilusión que tiene por seguir adelante. Muchas veces está cansado de trabajar y harto de estudiar, pero desea por encima de todo acabar los estudios para poder ganar un sueldo digno y encontrar una mujer para formar una familia. Lo mismo que me comentaba mi amigo Tomás hace no mucho: "A partir de los 25 años los hombres son ya hombres y las mujeres mujeres, y ya no buscan a una persona simplemente para divertirse y estar con ella sino con la idea de formar una familia. Y estudiarán en profundidad a la pareja para tener muy claro que es la persona adecuada antes de seguir adelante". Lo único es que Abdel ha llegado a esta conclusión antes de los 25. Además, dice que las mujeres que merecen la pena no buscan hombre con dinero sino hombres con estudios. Así que él se ve dentro de unos años de vuelta en Túnez con una buena mujer, una casa y unos hijos de los que dice que serán musulmanes como él.
Hay otra cosa que me llama la atención de él. Es su humildad y sus ganas de hacer las cosas bien. No sé si porque no ha tenido la oportunidad o porque su familia no le ha enseñado, no ha aprendido a hacer las cosas de la casa de forma adecuada. Por ejemplo, me lo encontré un día cocinando con un cuchillo en mi sartén nueva... jo, que la acababa de comprar... y me la dejó llena de rayajos. Primero me dijo que me compraba una, pero le dije que no y le expliqué que usara siempre la cuchara de madera, así que ahora lo hace bien. Del mismo modo, la semana pasada estuvimos limpiando la casa a fondo y él esperaba a que le dijera qué tenía que hacer y cómo. Hoy he hecho yo todo porque él tiene un examen la semana que viene y estaba en la biblioteca. Pues cuando ha llegado he notado que se sentía culpable de no haber ayudado. Yo le he dicho que no me importa haberlo hecho yo todo, que mejor que limpie él la próxima semana cuando haya hecho ya el examen. Yo creo que es posible que la gente no le haya tratado muy bien hasta el momento y el ver que confían en él le da la vida.
Antes de venir a Alemania estuvo viviendo en Francia. Él habla francés como todos los de Túnez. Según me dice, su idioma, del que también está orgulloso, es una mezcla entre árabe y francés. Pero bueno, entre nosotros nos entendemos bien en alemán.
El está estudiando para ser ingeniero y a la vez trabaja, porque no quiere que su padre le tenga que enviar demasiado dinero de su país, ya que allí todo es más barato y la gente gana menos.
De él me gusta la ilusión que tiene por seguir adelante. Muchas veces está cansado de trabajar y harto de estudiar, pero desea por encima de todo acabar los estudios para poder ganar un sueldo digno y encontrar una mujer para formar una familia. Lo mismo que me comentaba mi amigo Tomás hace no mucho: "A partir de los 25 años los hombres son ya hombres y las mujeres mujeres, y ya no buscan a una persona simplemente para divertirse y estar con ella sino con la idea de formar una familia. Y estudiarán en profundidad a la pareja para tener muy claro que es la persona adecuada antes de seguir adelante". Lo único es que Abdel ha llegado a esta conclusión antes de los 25. Además, dice que las mujeres que merecen la pena no buscan hombre con dinero sino hombres con estudios. Así que él se ve dentro de unos años de vuelta en Túnez con una buena mujer, una casa y unos hijos de los que dice que serán musulmanes como él.
Hay otra cosa que me llama la atención de él. Es su humildad y sus ganas de hacer las cosas bien. No sé si porque no ha tenido la oportunidad o porque su familia no le ha enseñado, no ha aprendido a hacer las cosas de la casa de forma adecuada. Por ejemplo, me lo encontré un día cocinando con un cuchillo en mi sartén nueva... jo, que la acababa de comprar... y me la dejó llena de rayajos. Primero me dijo que me compraba una, pero le dije que no y le expliqué que usara siempre la cuchara de madera, así que ahora lo hace bien. Del mismo modo, la semana pasada estuvimos limpiando la casa a fondo y él esperaba a que le dijera qué tenía que hacer y cómo. Hoy he hecho yo todo porque él tiene un examen la semana que viene y estaba en la biblioteca. Pues cuando ha llegado he notado que se sentía culpable de no haber ayudado. Yo le he dicho que no me importa haberlo hecho yo todo, que mejor que limpie él la próxima semana cuando haya hecho ya el examen. Yo creo que es posible que la gente no le haya tratado muy bien hasta el momento y el ver que confían en él le da la vida.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Un poco de buenos modales
domingo, 3 de agosto de 2008
Ya tengo bici!!
Estaba yo que no tenía claro si comprarme una bici, porque aquí están un tanto caras y además llueve bastante. Aparte, tengo la uni al lado de la residencia.
Sin embargo, si te quieres mover un poco la bici es la mejor opción ya que, mientras que Madrid está pensado para los coches, Hannover está pensado para las bicicletas. Además el billete sencillo del S-Bahn o tren ligero cuesta 2€.
Así que esta tarde he ido a Real a comprarme una bici, que es donde más baratas se pueden encontrar las bicis nuevas. De todas formas, no es raro teniendo en cuenta que la tienes montar y calibrar tú mismo. Pero bueno, uno ya tiene experiencia en esos menesteres.
Os adjunto una foto de la bici nuevecita. Siguiendo los consejos de Rober me la he comprado de chica, que se diferencia de las de chicos en dos aspectos fundamentales: uno que la barra de arriba del cuadro es horizontal en la de chico y no en la de chica; y dos, que la de chico cuesta como el doble de pelas.
Sin embargo, si te quieres mover un poco la bici es la mejor opción ya que, mientras que Madrid está pensado para los coches, Hannover está pensado para las bicicletas. Además el billete sencillo del S-Bahn o tren ligero cuesta 2€.
Así que esta tarde he ido a Real a comprarme una bici, que es donde más baratas se pueden encontrar las bicis nuevas. De todas formas, no es raro teniendo en cuenta que la tienes montar y calibrar tú mismo. Pero bueno, uno ya tiene experiencia en esos menesteres.
Os adjunto una foto de la bici nuevecita. Siguiendo los consejos de Rober me la he comprado de chica, que se diferencia de las de chicos en dos aspectos fundamentales: uno que la barra de arriba del cuadro es horizontal en la de chico y no en la de chica; y dos, que la de chico cuesta como el doble de pelas.
viernes, 1 de agosto de 2008
Por fin tengo Internet
Me han tenido una semana sin Internet. Y todo es por el individuo que se encarga de las conexiones, que la verdad es que no es ningún lumbreras, y además me cae un tanto mal. Es el tipo de persona que va en plan amiguete y parece que te ayuda, pero pasa de ti hasta que vas con cara de perro.
Qué cosas de la vida, verdad: ¿quién me iba a decir que iba a ser al "hombrecillo del Interné" al que más iba a ir yo a visitar durante este primer mes en Hannover? Y de hecho es ya protagonista en el blog!!! Éste llegará muy alto :)
NOTA: Y así, mientras escribo no os podéis imaginar la que está cayendo. El diluvio universal ha comenzado en Hannover. ¡Cudado, estad prevenidos! Si es que claro, no ha llovido en toda la semana y quedaba mucha agua pendiente por caer. Creo que en vez de una bici me voy a comprar una barca para ir anticipándome a los nuevos tiempos. Y digo yo que va a ser por el pedazo de bochorno que había por lo que me dolía la cabeza y estaba yo somnoliento esta semana.
Fin de NOTA.
Bueno, os sigo contando las historias con el personaje éste para que os divirtáis un rato.
Pues esto es uno (yo) que va y pide Internet. Y me hacen rellenar el típico formulario con mi nombre y la direccion MAC del ordenador. Así que después de unos días esperando a ver si alguien se digna a pasar y ponerme la conexión se me ocurre enterarme de quién se encarga de estos temas para ir a preguntar. Así que me subo a ver al personaje éste (en adelante también "personaje (éste)") y va y me suelta que Internet ya va, que lo que tengo que hacer es compartir la conexión con mi compañero de piso. ¡¡Pues podría haber avisado!!
Pues nada, hablo con mi compañero de piso y vemos que el módem sólo tiene una salida de cable de red, así que al día siguiente subo otra vez y le comento el asunto, a lo que me dice que me tengo que comprar un HUB. Ya le vale. Ya harto vuelvo y le pregunto si no se puede poner otra conexión, que es como suponía que sería desde el principio. Rápidamente me dice que no hay problema, bajamos al sótano, conecta un cable en el centro de control para dar acceso a mi habitación y bajamos con el nuevo módem para conectarlo. Pero volvemos a casa y a mi compañero de piso no le gusta la idea porque supone pagar el doble. Al final conseguimos que el personaje éste nos dé un HUB antediluviano (que nos quería cobrar y todo!!) e Internet empieza a funcionar... hasta dos días después, que deja de tirar. Y pienso, ¿no será el personaje éste tan gañán de haber desconectado el acceso a la habitación de mi compañero de piso en vez de a la mía? ¡Pues sí!, porque lo conectamos todo en mi habitación y funciona... hasta dos días después, que deja de tirar. Y pienso, ¿no será el personaje éste tan gañán de haberse dado cuenta del error y haber cambiado el acceso de nuevo a la otra habitación? ¡Pues sí, y al tío no se le ocurre avisar ninguna de las dos veces!
Desde entonces se ha caído la red como cuatro veces y ésta semana el personaje ha estado de vacaciones e Internet también. En fin, hay gente pa tó.
Qué cosas de la vida, verdad: ¿quién me iba a decir que iba a ser al "hombrecillo del Interné" al que más iba a ir yo a visitar durante este primer mes en Hannover? Y de hecho es ya protagonista en el blog!!! Éste llegará muy alto :)
NOTA: Y así, mientras escribo no os podéis imaginar la que está cayendo. El diluvio universal ha comenzado en Hannover. ¡Cudado, estad prevenidos! Si es que claro, no ha llovido en toda la semana y quedaba mucha agua pendiente por caer. Creo que en vez de una bici me voy a comprar una barca para ir anticipándome a los nuevos tiempos. Y digo yo que va a ser por el pedazo de bochorno que había por lo que me dolía la cabeza y estaba yo somnoliento esta semana.
Fin de NOTA.
Bueno, os sigo contando las historias con el personaje éste para que os divirtáis un rato.
Pues esto es uno (yo) que va y pide Internet. Y me hacen rellenar el típico formulario con mi nombre y la direccion MAC del ordenador. Así que después de unos días esperando a ver si alguien se digna a pasar y ponerme la conexión se me ocurre enterarme de quién se encarga de estos temas para ir a preguntar. Así que me subo a ver al personaje éste (en adelante también "personaje (éste)") y va y me suelta que Internet ya va, que lo que tengo que hacer es compartir la conexión con mi compañero de piso. ¡¡Pues podría haber avisado!!
Desde entonces se ha caído la red como cuatro veces y ésta semana el personaje ha estado de vacaciones e Internet también. En fin, hay gente pa tó.
domingo, 27 de julio de 2008
De visita por tierras germanas
El finde pasado estuve en Aachen visitando a mis amigos Matthias y Bettina. Fue gracioso porque les llamé para ver qué tal estaban y si podríamos quedar en algún momento durante mi estancia en Hannover y vimos que el único momento posible era ese mismo fin de semana. Así que sin dudarlo me cogí un billete de tren y me fui para allí.
Coincidió que tanto el viernes como el sábado por la tarde había fiesta de celebración de final de curso en la universidad, y me invitaron a ir. Y claro, no es para decir que no :) Así que dos ocasiones inigualables para contarnos nuestras batallitas y para probar las exquisiteces alemanas.
Aachen ya lo conocía del año pasado, que estuve haciendo un curso de alemán de 3 semanas en la Fachhochschule (la uni de allí). La verdad es que de entonces tengo también muy buenos recuerdos. La ciudad siempre me ha parecido muy acogedora, y en el curso conocí gente muy maja con la que sigo escribiéndome.
En aquellas tres semanas nos pateamos la ciudad innumerables veces y visitamos infinidad de sitios y ciudades como Bruselas, París, Maastricht... pero me quedé con las ganas de entrar en el laberinto que hay "am Dreiländerpunkt", es decir, al lado de la frontera entre Bélgica, Holanda y Alemania. Así que el sábado por la mañana fuimos allí. Bettina y Matthias tampoco habían estado, y lo pasamos muy bien buscando la salida (y la entrada, ya que Matthias como buen ingeniero quiso hacer después el laberinto al revés) y descubriendo que se puede pasar a través de los chorros de agua que salen del suelo si... bueno, no desvelaré el misterio por si alguien quiere pasarse.
Finalmente, el domingo por la mañana fuimos a dar una vuelta por el parque nacional de Eifel, donde visitamos una central hidroeléctrica y pudimos disfrutar de unas magníficas vistas, de donde adjunto una foto sólo por dar un poco de envidia :p
De todas formas, de todo el fin de semana me quedo con la inigualable compañía y con la mermelada de fresa de la madre de Bettina.
Coincidió que tanto el viernes como el sábado por la tarde había fiesta de celebración de final de curso en la universidad, y me invitaron a ir. Y claro, no es para decir que no :) Así que dos ocasiones inigualables para contarnos nuestras batallitas y para probar las exquisiteces alemanas.
En aquellas tres semanas nos pateamos la ciudad innumerables veces y visitamos infinidad de sitios y ciudades como Bruselas, París, Maastricht... pero me quedé con las ganas de entrar en el laberinto que hay "am Dreiländerpunkt", es decir, al lado de la frontera entre Bélgica, Holanda y Alemania. Así que el sábado por la mañana fuimos allí. Bettina y Matthias tampoco habían estado, y lo pasamos muy bien buscando la salida (y la entrada, ya que Matthias como buen ingeniero quiso hacer después el laberinto al revés) y descubriendo que se puede pasar a través de los chorros de agua que salen del suelo si... bueno, no desvelaré el misterio por si alguien quiere pasarse.
De todas formas, de todo el fin de semana me quedo con la inigualable compañía y con la mermelada de fresa de la madre de Bettina.
jueves, 17 de julio de 2008
Discurso de Steve Jobs
A parte de contar mis batallitas en este blog, me gustaría también hablar un poco sobre las cosas que me parecen importantes, interesantes, bellas o simplemente curiosas; y así compartirlas con vosotros.
Hoy he estado viendo de nuevo el discurso de Steve Jobs en la graduación de 2005 en Stanford. Me lo recomendó un amigo hace un tiempo y la verdad es que no tiene desperdicio. Es de estas cosas en las que descubres algo nuevo cada vez que las ves.
Espero que os resulte interesante como a mí:
Discurso: Parte 1.
Discurso: Parte 2.
Hoy he estado viendo de nuevo el discurso de Steve Jobs en la graduación de 2005 en Stanford. Me lo recomendó un amigo hace un tiempo y la verdad es que no tiene desperdicio. Es de estas cosas en las que descubres algo nuevo cada vez que las ves.
Espero que os resulte interesante como a mí:
Discurso: Parte 1.
Discurso: Parte 2.
miércoles, 16 de julio de 2008
Nuevo Destino: Hannover
Buenas señores y señoritas!!
Tras la grata experiencia de la vida en Minneapolis este año me he venido a Hannover a disfrutar de los encantos de las tierras alemanas.
Llevo ya dos semanas viviendo aquí y, la verdad es que he explorado poco. Aun así ya me conozco bastante bien el barrio, en especial los comercios. ¡¡Madre mía lo que me costó encontrar un cubo para la fregona!! Y todavía estoy tras un escurridor para cubiertos...
El caso es que Hannover es un sitio tranquilo, que por otra parte es un poco lo que me hacía falta ya que, como sabéis, Madrid me agobia un poco. Además, estoy a 5 min andando de la uni, lo cual no tiene precio; y hay un parque enorme (pero grande grande) al lado de casa. Ya me ha dado tiempo a salir a correr varias veces, a echar un par de partidos de fútbol y a hacer una barbacoa.
Por cierto, no veáis lo oxidado que estaba. Desde hace un montón no hacía ejercicio anaeróbico. ¿Donde estan aquellos partidos de baloncesto..? Y casi me da algo el primer día que jugué al fútbol. Y el segundo también... pero menos.
Por lo demás hay dos temas que aún me superan. Uno es el del clima, que llueve casi todos los días, y además siempre que voy a la uni se pone a llover. Jo, que para 5 min podía tener un poco de consideración...
Lo que me hace gracia es que los que más se quejan del tiempo son los propios alemanes. Si para ellos debería ser normal. De todas formas, cada varios días vuelve a salir el sol y durante tres o cuatro días se está estupendamente.
La otra cosa con la que lo flipo es la velocidad a la que comen los alemanes. Esta para verlo. Vamos, que es de estas cosas que si te cuentan no te las crees. Además, la hora de la comida es ni más ni menos que a las ... tantatachán!.. 11:45. Sí, he dicho bien, a las 11:45, hora a la que muchos fines de semana aún no he desayunado. En fin, una locura. Lo peor es que si vas tarde (véase a partir de las 13:30) el único postre que queda es un yogur raro de frutas del bosque.
Bueno, eso es lo que hay por ahora. Ya os seguiré contando mis barallitas más adelante.
Tras la grata experiencia de la vida en Minneapolis este año me he venido a Hannover a disfrutar de los encantos de las tierras alemanas.
Llevo ya dos semanas viviendo aquí y, la verdad es que he explorado poco. Aun así ya me conozco bastante bien el barrio, en especial los comercios. ¡¡Madre mía lo que me costó encontrar un cubo para la fregona!! Y todavía estoy tras un escurridor para cubiertos...
El caso es que Hannover es un sitio tranquilo, que por otra parte es un poco lo que me hacía falta ya que, como sabéis, Madrid me agobia un poco. Además, estoy a 5 min andando de la uni, lo cual no tiene precio; y hay un parque enorme (pero grande grande) al lado de casa. Ya me ha dado tiempo a salir a correr varias veces, a echar un par de partidos de fútbol y a hacer una barbacoa.
Por cierto, no veáis lo oxidado que estaba. Desde hace un montón no hacía ejercicio anaeróbico. ¿Donde estan aquellos partidos de baloncesto..? Y casi me da algo el primer día que jugué al fútbol. Y el segundo también... pero menos.
Por lo demás hay dos temas que aún me superan. Uno es el del clima, que llueve casi todos los días, y además siempre que voy a la uni se pone a llover. Jo, que para 5 min podía tener un poco de consideración...
Lo que me hace gracia es que los que más se quejan del tiempo son los propios alemanes. Si para ellos debería ser normal. De todas formas, cada varios días vuelve a salir el sol y durante tres o cuatro días se está estupendamente.
La otra cosa con la que lo flipo es la velocidad a la que comen los alemanes. Esta para verlo. Vamos, que es de estas cosas que si te cuentan no te las crees. Además, la hora de la comida es ni más ni menos que a las ... tantatachán!.. 11:45. Sí, he dicho bien, a las 11:45, hora a la que muchos fines de semana aún no he desayunado. En fin, una locura. Lo peor es que si vas tarde (véase a partir de las 13:30) el único postre que queda es un yogur raro de frutas del bosque.
Bueno, eso es lo que hay por ahora. Ya os seguiré contando mis barallitas más adelante.
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