miércoles, 7 de julio de 2010

Chicos y chicas

El otro día me quedé profundamente sorprendido al oír la frase: "Hemos quedado para ir a la heladería". Al principio no sabía por qué, puesto que parece una frase de lo más normal. Pero me puse a pensar y poco a poco me fui dando cuenta de la gravedad del asunto.

Es cierto que yo muchas veces he quedado con los colegas en una heladería que hay cerca de mi casa. Los helados son un poco caros pero están buenos. A Jose le gusta el sitio y muchas veces nos dice: "Quedamos en la heladería".

"Quedamos en la heladería" es para mí una frase normal. Sin embargo, un chico nunca diría "Quedamos para ir a la heladería". Podrás decir "quedamos para ir al cine" si quieres ir a ver una peli, porque si dices "quedamos en el cine" puede no quedar claro si quedas allí simplemente como punto de encuentro o con la intención de ver una peli.

Sin embargo, el caso de la heladería es muy distinto. En primer lugar, si quisiéramos tomar la heladería como punto de encuentro sin intención de entrar a tomar un helado diríamos "Quedamos al lado de la heladería". Por otra parte, si lo que se quiere es quedar y tomar un helado se dirá simplemente "Quedamos en la heladería" como bien se ha apuntado antes. En ambras frases existe una información latente de máxima importancia. Esa información es la palabra "quedamos", es decir, vas a quedar. Luego podrás tomar un helado o podrás acordar con tus colegas que mejor unas tapas porque se ha hecho tarde y quieres cenar. Pero si has dicho que quedas con los colegas, quedas con los colegas. Vamos, tú vas a estar allí sí o sí, salvo causa de fuerza mayor.

Sin embargo, en el caso de las chicas el planteamiento es radicalmente distinto. Si bien para los chicos decíamos "Quedamos en la heladería" = "Quedamos" + complemento circunstancial de lugar = "heladería" (simplemente porque es necesario indicar el sitio en el que se queda), en el caso de las chicas tenemos "Quedamos para ir a la heladería". En esta frase aparece el hecho de tomar un helado como fin absoluto de la quedada. Es lo que le da razón de ser y sustenta el hecho de quedar. El objetivo, la finalidad no es quedar sino tomar un helado. ¿Y que pasa entonces si se te quitan las ganas de tomar un helado porque haga un frío del carajo o bien simplemente porque no se te antoja en ese momento?

Pues no se va. Porque el hecho de quedar ha perdido todo su fundamento. Y, de hecho, ayer me enteré que las chicas se habían ido rajando y al final ninguna fue a tomar el helado.

Así que, chicas, aprended de nosotros. Para nosotros lo importante es quedar con los colegas. Todo lo demás es circunstancial y puede cambiar sobre la marcha. Sin embargo, un colega es un colega y no se le puede hacer ese feo, especialmente si le apetece tomarse un helado contigo.

sábado, 3 de julio de 2010

Recuerdos de la infancia

Estaba yo hace un poco preparando los espaguetis y me he acordado de aquellas manos elásticas con las que jugábamos de pequeños, que las lanzabas y se pegaban a las paredes. Jo, ya se me había olvidado lo bien que nos lo pasábamos con un juguete tan sencillo.

Recuerdo también la peonza, las chapas, el tirachinas, las carreras de coches por la arena (de hecho hace no mucho estuve ordenando mi habitación y me hizo mucha ilusión volver a ver mi colección de coches), los gijoe, los columpios, los juegos como el rescate y el escondite, los partidos de fútbol y baloncesto, los juegos en la piscina, las partidas de rol, y los juegos de mesa míticos como el Hero Quest, la Cruzada Estelar o el Imperio Cobra.


Todo ha cambiado mucho desde entonces. Me da la sensación de que ahora los niños tienen suficiente con jugar al ordenador y ver la televisión. ¿Dónde quedaron aquellos juegos que permitían desarrollar la creatividad y/o las habilidades social? Parece que los niños se ha convertido en sujetos pasivos que simplemente aceptan lo que les viene dado.

El otro día leí un artículo que decía que la gente se considera más feliz cuanto menos utiliza la tecnología. Y creo que tiene gran parte de razón.

¡¡Así que dejad de leer este blog, apagad el ordenador y poneos a hacer algo que os haga verdaderamente felices!!

Por cierto, los espaguetis me han quedado riquísimos.