El otro día me compré unas botas nuevas con la idea de aprovecharlas para estos eventos, aunque, con eso de que primero se deben ajustar al pie hoy no me las he puesto. Craso error, por otra parte, porque había un montón de nieve en Peñalara. Aunque bueno, pensándolo bien, quizás no haya sido un error, recordando las heridas que me hicieron unas botas que me compré en Minneapolis...
El caso es que hoy nos ha hecho un tiempo espléndido, y esta vez sí me he dado crema, no como el año pasado en Gredos, que me duró la gracia dos meses... si es que parezco principiante.
Además, ha estado muy divertido, sobre todo en el descenso, ya que se podía bajar casi como si fueras esquiando. Pero claro, esto también tiene sus consecuencias, es decir, los pies calados por no llevar calzado adecuado.

Así que espero que esta sea la primera de una serie de excursiones en buena compañía. Quien se anime para la próxima sólo tiene que decirlo.
1 comentario:
Claro, siempre que las hagais cuando estemos en Madrid los demás...
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