Buenas señores y señoritas!!
Tras la grata experiencia de la vida en Minneapolis este año me he venido a Hannover a disfrutar de los encantos de las tierras alemanas.
Llevo ya dos semanas viviendo aquí y, la verdad es que he explorado poco. Aun así ya me conozco bastante bien el barrio, en especial los comercios. ¡¡Madre mía lo que me costó encontrar un cubo para la fregona!! Y todavía estoy tras un escurridor para cubiertos...
El caso es que Hannover es un sitio tranquilo, que por otra parte es un poco lo que me hacía falta ya que, como sabéis, Madrid me agobia un poco. Además, estoy a 5 min andando de la uni, lo cual no tiene precio; y hay un parque enorme (pero grande grande) al lado de casa. Ya me ha dado tiempo a salir a correr varias veces, a echar un par de partidos de fútbol y a hacer una barbacoa.
Por cierto, no veáis lo oxidado que estaba. Desde hace un montón no hacía ejercicio anaeróbico. ¿Donde estan aquellos partidos de baloncesto..? Y casi me da algo el primer día que jugué al fútbol. Y el segundo también... pero menos.
Por lo demás hay dos temas que aún me superan. Uno es el del clima, que llueve casi todos los días, y además siempre que voy a la uni se pone a llover. Jo, que para 5 min podía tener un poco de consideración...
Lo que me hace gracia es que los que más se quejan del tiempo son los propios alemanes. Si para ellos debería ser normal. De todas formas, cada varios días vuelve a salir el sol y durante tres o cuatro días se está estupendamente.
La otra cosa con la que lo flipo es la velocidad a la que comen los alemanes. Esta para verlo. Vamos, que es de estas cosas que si te cuentan no te las crees. Además, la hora de la comida es ni más ni menos que a las ... tantatachán!.. 11:45. Sí, he dicho bien, a las 11:45, hora a la que muchos fines de semana aún no he desayunado. En fin, una locura. Lo peor es que si vas tarde (véase a partir de las 13:30) el único postre que queda es un yogur raro de frutas del bosque.
Bueno, eso es lo que hay por ahora. Ya os seguiré contando mis barallitas más adelante.
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1 comentario:
Buenas "señorito" (aunque a las 'señoras' no nos consideras en tu saludo, no me daré por aludida)!!
Te deseo lo mejor en esas tierras teutonas (seguro que te alegras de estar allí, ya verás).
Creo que no tienes tan mala suerte con la hora, yo comía a las 11:30 cuando vivía allí!
Totalmente de acuerdo con el comentario sobre la velocidad de comida de los alemanes (eso debe de ser una de las poquitas cosas que no cambie entre el norte y el sur del país).
Muchos besos y a disfrutar de tu nueva estancia... Viel Glück
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